Primero apareció la Araña para salvar a la Scaloneta cuando parecía inquebrantable la defensa de Suiza. Luego, el Toro lo liquidó de contra.

En el Estadio de Kansas City y desde el primer minuto, la Albiceleste buscó cerrarse en el fondo frente a un combinado helvético que apostaba por la posesión de la pelota. El planteo estratégico de Lionel Scaloni dio frutos rápidamente cuando la presión argentina forzó las primeras imprecisiones en la salida suiza.
La apertura del marcador no tardó en llegar. A los 10 minutos de juego, tras un tiro de esquina ejecutado con precisión quirúrgica por el capitán Lionel Messi hacia el primer palo, Alexis Mac Allister se anticipó a toda la defensa rival. Con un movimiento impecable y un certero cabezazo, el mediocampista del Liverpool cambió la trayectoria de la pelota para mandarla al fondo de la red y descolocar por completo al arquero Gregor Kobel, sellando un tempranero 1 a 0.

Con la ventaja a su favor, la campeona del mundo manejó los tiempos con solvencia, buscando aprovechar la desesperación de una Suiza que se vio obligada a adelantarse.
En el tramo final, el partido se tornó más físico y disputado en la mitad de la cancha, reflejo de lo cual fue la tarjeta amarilla recibida por el delantero suizo Breel Embolo a los 44 minutos, enviando a ambos equipos al descanso con una merecida superioridad para el conjunto sudamericano.

Ya en el complemento, la Selección Argentina se replegó aún más y el empate de Suiza no tardó en llegar: Dan Ndoye rompió a la defensa argentina y definió contra el palo para empatar el partido.
Luego, Embolo se tiró y el árbitro amonestó a Paredes. Desde el VAR llamarón al árbitro por la simulación y cambió su decisión: amarilla para el suizo por simular, y como ya estaba amonestado, segunda tarjeta y roja.
En el alargue, cuando parecía inquebrantable la defensa de Suiza, apareció Julián Álvarez para clavar un golazo al ángulo y poner el 2-1 para Argentina a minutos del final.

A los 7 minutos del segundo tiempo del complementario apareció el «toro» Lautaro Martínez para colocarla a la izquierda del arquero suizo en lo que fue el último ataque argentino para hacer estallar el estadio al grito de «dale campeón».
Como en Qatar 2022, que terminó con la tercera estrella, la Scaloneta se aseguró estar entre los cuatro mejores. Contra Inglaterra, intentará llegar a la final nuevamente. De por sí, disputará los ocho encuentros.