La hermana del presidente organizó un sistema de encuentros rotativos en la mesa política para evitar las reuniones formales con Javier Milei. Prohibió los cara a cara con el presidente y tomará exámenes sobre la gestión pública de los ministros, el primero fue Federico Sturzenegger.

Karina Milei implementó un esquema de reuniones de gabinete «en paralelo», sin la presencia de su hermano Javier, y dejó en claro que asumió el control de la gestión cotidiana del gobierno. Este martes, la secretaria general de la Presidencia comunicó que, a partir de ahora, irá convocando de manera sucesiva a los ministros para que rindan cuentas sobre sus respectivas áreas.

En el encuentro se repasó la agenda parlamentaria y los principales asuntos económicos y de administración del Gobierno. En la práctica, se trató de una reunión de gabinete, con la diferencia clave de que ya no la dirige el presidente sino su hermana.

Un referente de Las Fuerzas del Cielo que participó del encuentro, destrozó a la Karina: «La tarotista ya es la presidenta de hecho por si quedaba alguna duda», sostuvo ofuscado.El primer funcionario citado para dar explicaciones fue el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, quien debió detallar los proyectos de ley en los que trabaja su equipo.

El control casi absoluto que ejerce Karina sobre la gestión diaria termina aislando al propio Javier Milei, quien -según confirman voces del gabinete- se desentiende cada vez más de los asuntos cotidianos del gobierno. (Crónica Política)

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