A modo de análisis político de la realidad por la que le toca atravesar a la ciudad de La Paz, se expone el desinterés por lo público y lo abrazada que está a sus ambiciones personales el Diputado Provincial Bruno Sarubi (UCR). Así de crudo es lo publicado por Agencia Infopaer, en momentos en que comienza a sonar más fuerte el run run político de las pretenciones para el 2027.

La publicación del destacado medio digital, denuncia una situación crítica por la que viene atravesando la población de La Paz en general y lo contrasta con las inquietudes o ambiciones personales de dirigentes que aparecen como principales responsables y otros que son representados en la publicación como posibles alternativas para los inmensos desafíos que se deberán asumir en un futuro no muy lejano.

Lo publicado por Infopaer

SARUBI ENTREGA UN MUNICIPIO EN LLAMAS Y SE ASEGURA LA CÓMODA

La Paz no tiene intendente, tiene un encargado. Y el que manda no está en La Paz, está en Paraná, cobrando tranquilo entre 5 y 7 millones por mes en la Cámara de Diputados.

Bruno Sarubi entrega la Municipalidad fundida. Otra vez. Como la dejaron los Nogueira. La historia se repite porque el método es el mismo.

Sarubi tuvo todo. Tuvo a Bordet mandándole plata del peronismo. Tuvo a Alberto Fernández girándole la obra de la Plaza 25 de Mayo. Tuvo viento a favor. Ordenó un poco la caja al principio y después se dedicó a hacer política para él.

Compró máquinas en dólares, se endeudó hasta la cabeza y la factura la paga hoy Walter Martín y la pagan todos los paceños con calles destruidas y sin una sola obra en marcha.

Cuando vio que se venía la noche, que Macri le había prometido espejitos y no cumplió nada, y que ahora Milei le pasó la motosierra a todo, ¿qué hizo Sarubi? Lo que hace siempre: se aseguró él.

Se puso en la lista de diputados. Cómodo. Con sueldo asegurado. Con chofer. Con despacho con aire. Lejos del barro, lejos de los reclamos, lejos del municipio que él mismo dejó sin plata.

Y en la silla eléctrica sentó a Walter Martín. Un buen tipo, con ganas, pero sin caja, sin herramientas y sin respaldo. Martín tiene que hacer malabares para pagar sueldos y no tiene ni para tapar un pozo. No porque no quiera, porque no le dejaron nada.

Y ahora la nueva jugada: el globo de ensayo Juan Varese. Sarubi sabe que con Varese pierde. Lo sabe todo el mundo. Pero no le importa perder la intendencia. Lo que quiere es juntar votos para Frigerio y asegurarse cuatro años más en Paraná. Entrega La Paz a cambio de su banca.

Ese es el plan. Incendio el municipio, me voy a la provincia, y que se arregle el que venga.

¿Y quién quiere venir? Nadie. Ni el peronismo quiere agarrar esta papa caliente. Ni Castrillón, con todo el carácter que tiene, quiere poner la cara en un municipio que está quebrado y que encima tiene la amenaza de El Niño en la puerta. Porque si El Niño pega fuerte, se lleva puesto lo poco que queda.

La Paz está sin obras, sin gestión, sin promesas y sin futuro si seguimos probando con los mismos nombres que nos trajeron hasta acá.

El pueblo ya no quiere experimentos de Sarubi. No quiere un Varese puesto a dedo para salvarle la ropa al jefe. Quiere alguien que se quede acá, que golpee puertas en Paraná y en Buenos Aires aunque lo atienda Milei con la motosierra en la mano. Que pelee la coparticipación. Que traiga un inversor. Que tenga los huevos para decirle a Frigerio y a Milei que La Paz existe.

Puede ser un libertario que tenga llegada directa a Nación. Puede ser un peronista como el Kete Castrillón que no le tenga miedo a nadie. Puede ser un rossista con estructura. Pero no puede ser otro invento de Sarubi.

Sarubi ya hizo su negocio. Cobró. Se fue. Ahora le toca al pueblo pagar la cuenta en rojo.

Otra vez.

(Agencia Infopaer)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *