Estudiantes, docentes, personas con discapacidad, jubilados, vecinos, comerciantes endeudados, referentes gremiales y organizaciones sociales colmaron Plaza Mansilla, frente a la Casa de Gobierno. La quinta Marcha Federal Universitaria volvió a poner en las calles el reclamo por el financiamiento educativo, los derechos sociales y la soberanía nacional.

La ciudad de Paraná fue escenario este jueves de una nueva expresión colectiva en defensa de la universidad pública. En el marco de la quinta Marcha Federal Universitaria, Plaza Mansilla, frente a las puertas de la Casa de Gobierno de Entre Ríos, reunió a una amplia diversidad de sectores que confluyeron en una misma jornada de movilización.
La convocatoria excedió ampliamente a la comunidad universitaria. Estudiantes, profesores, trabajadores, personas con discapacidad, jubilados, vecinos, comerciantes endeudados, referentes gremiales y organizaciones sociales se sumaron a una manifestación que reflejó la articulación de distintas demandas sociales en un contexto de dificultades económicas y cuestionamientos a las políticas de financiamiento público.

Bajo una consigna que atravesó la jornada, “La soberanía y la educación pública no se negocian”, los manifestantes expresaron su defensa de la universidad como un derecho y como una herramienta fundamental para la formación, la movilidad social y la construcción de oportunidades.

Una plaza que reunió distintas realidades
La presencia de sectores con problemáticas diferentes le otorgó a la movilización una dimensión que trascendió el reclamo estrictamente universitario. Junto a estudiantes y docentes, también se hicieron presentes personas y organizaciones que buscan visibilizar las dificultades que atraviesan en su vida cotidiana.

La participación de jubilados, personas con discapacidad, comerciantes endeudados y vecinos puso en escena una diversidad de preocupaciones vinculadas con el acceso a derechos, el sostenimiento de los ingresos y las condiciones de vida.
En ese escenario, la defensa de la educación pública se integró a una discusión más amplia sobre el papel del Estado, la distribución de los recursos y las posibilidades de garantizar derechos fundamentales.

Documentos intersectoriales y reclamos compartidos
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la lectura de los distintos documentos intersectoriales, a través de los cuales las organizaciones y los espacios participantes expusieron sus posiciones y reivindicaciones.

La movilización se inscribió en una convocatoria nacional que reclama el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, la recomposición de los salarios docentes y no docentes y los recursos necesarios para sostener el funcionamiento de las universidades públicas y del sistema científico. Estos reclamos también habían sido planteados por las autoridades académicas y las organizaciones gremiales en los días previos a la marcha.
La jornada en Paraná formó parte de una movilización federal que tuvo expresiones en distintas ciudades del país y de Entre Ríos.
La educación pública como parte de una discusión de fondo
La quinta Marcha Federal Universitaria volvió a colocar a la educación pública en el centro de la agenda social y política. Pero la imagen de Plaza Mansilla colmada por personas de distintas edades, actividades y realidades también dejó expuesta la convergencia de reclamos que exceden a las aulas y los presupuestos universitarios.

La defensa de la universidad, la soberanía nacional y el acceso a derechos fueron los ejes que atravesaron una jornada en la que distintos sectores encontraron un espacio común para expresar sus demandas.
Frente a la Casa de Gobierno, el mensaje que reunió a los manifestantes sintetizó el sentido de la convocatoria: la soberanía y la educación pública no se negocian.