La localidad recordó el 99° aniversario del fallecimiento del conscripto Anacleto Bernardi, reconocido como héroe y patrono de la comunidad. El acto y desfile cívico-institucional reunieron a fuerzas de seguridad, instituciones educativas, agrupaciones y vecinos. Sin embargo, la ausencia de los tres legisladores del departamento y de la directora departamental de Escuelas dejó una nota negativa en una jornada que debía convocar a toda la representación institucional de La Paz.

San Gustavo llevó adelante el acto y desfile cívico-institucional en conmemoración del 99° aniversario del fallecimiento del conscripto Anacleto Bernardi, una figura emblemática de la historia local y un símbolo de valentía, solidaridad y entrega a los demás.

La jornada estuvo marcada por el reconocimiento a quien se convirtió en un referente de la identidad de la comunidad. A través del homenaje, los vecinos renovaron el recuerdo de su legado y la importancia de mantener vivos los valores que representa su historia.

La ceremonia contó con la participación de Prefectura Naval Argentina, la Policía, la Policía Montada, la Guardia Todos los Verdes de La Paz y la Banda de Música, además de instituciones educativas de San Gustavo y localidades cercanas, agrupaciones, escuelas deportivas y distintas organizaciones que formaron parte del desfile.

El acompañamiento de las familias y los vecinos le dio al encuentro un marco de emoción y pertenencia, en una conmemoración que volvió a poner en primer plano la historia de un hombre cuya memoria permanece arraigada en la identidad de San Gustavo.

Las ausencias que también hablan

Sin embargo, en una jornada de semejante significado histórico e institucional, hubo ausencias difíciles de pasar por alto. Ninguno de los tres legisladores del departamento La Paz estuvo presente en el homenaje. No asistieron la senadora provincial Patricia Díaz ni los diputados provinciales Bruno Sarubi y Sergio Castrillón.

La ausencia de la representación legislativa departamental resulta, cuanto menos, lamentable. Un acto que recuerda a una figura trascendente de la historia entrerriana y que convoca a toda una comunidad debería constituir una oportunidad para que quienes representan a la ciudadanía acompañen y reconozcan públicamente su patrimonio histórico y cultural.

Pero la situación adquiere una dimensión todavía más preocupante en el ámbito educativo. Según lo señalado desde el entorno de la organización, la Directora Departamental de Escuelas, Alejandra Marusich, no solamente estuvo ausente, sino que tampoco habría habilitado a las directoras de los establecimientos educativos del departamento a concurrir al evento. De confirmarse esta circunstancia, no se trataría únicamente de una ausencia personal, sino de una decisión que habría limitado la participación de representantes de la educación en una conmemoración de profundo valor comunitario.

La transmisión de la historia, el reconocimiento de los héroes locales y la construcción de la memoria colectiva no deberían quedar sujetos a conveniencias circunstanciales ni a decisiones administrativas que alejen a las instituciones de estos acontecimientos. La escuela cumple un papel fundamental en esa tarea, y la presencia de sus autoridades en actos de esta naturaleza constituye también una forma de compromiso con la comunidad.

Por eso, estas ausencias merecen una reflexión. Especialmente cuando, en discursos oficiales y declaraciones públicas, se insiste en la importancia de la educación, la identidad entrerriana y el reconocimiento de quienes dejaron una huella en nuestra historia.

Los homenajes no se sostienen solamente con palabras ni con discursos acartonados. También exigen presencia, compromiso y respeto por la memoria colectiva. San Gustavo cumplió con su deber de honrar a Anacleto Bernardi. Queda por preguntarse por qué quienes tienen responsabilidades políticas e institucionales en el departamento no consideraron importante acompañar ese reconocimiento.

A 99 años de su fallecimiento, el legado de Anacleto Bernardi sigue vivo en San Gustavo. Y la jornada dejó una certeza: la memoria de los protagonistas de nuestra historia se honra con palabras, pero, sobre todo, con hechos.

Un hombre y un acontecimiento que marcó el nacimiento del héroe

Recordemos que, el 25 de Octubre se instauró como el Día del Conscripto Naval. El hito histórico que da fundamento a esta conmemoración tiene como protagonista al Conscripto Anacleto Bernardi, nacido el 13 de julio de 1906 en la localidad de San Gustavo, provincia de Entre Ríos. En enero de 1927, a los 21 años, Bernardi se incorporó a la Armada Argentina para cumplir con sus obligaciones cívicas. Gracias a su sobresaliente desempeño, conducta y contracción al trabajo, fue seleccionado para integrar la dotación de la fragata ARA “Presidente Sarmiento” durante su tradicional Viaje de Instrucción. 

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