El gremio docente expresó su preocupación por las dificultades para acceder a medicamentos, reintegros y prestaciones médicas. Al conflicto con los prestadores se suma ahora la disputa con FEMER por internaciones y cirugías programadas. Desde AGMER cuestionaron el discurso oficial sobre el funcionamiento de la obra social y exigieron respuestas urgentes al Gobierno provincial.

La situación de la Obra Social de Entre Ríos (OSER) vuelve a quedar en el centro de los cuestionamientos. Esta vez fue la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (AGMER) la que expresó públicamente su preocupación por las dificultades que atraviesan los afiliados para acceder a distintas prestaciones de salud y advirtió que los problemas que el sindicato venía señalando durante 2025 continúan profundizándose.
A través de un comunicado de su Comisión Directiva Central, el gremio docente puso el foco en una serie de inconvenientes que afectan directamente a los trabajadores y sus familias, entre ellos la entrega de medicamentos, especialmente oncológicos y destinados a pacientes con enfermedades crónicas, los reintegros y la necesidad de ampliar los convenios con ópticas.
A estas dificultades se suma ahora el conflicto entre la OSER y la Federación Médica de Entre Ríos (FEMER), particularmente en lo relacionado con internaciones y cirugías programadas, una situación que genera incertidumbre entre quienes necesitan atención médica y dependen de la cobertura de la obra social provincial.
El discurso oficial frente a la realidad de los afiliados
Uno de los aspectos más contundentes del pronunciamiento de AGMER fue el cuestionamiento a las declaraciones del gobernador Rogelio Frigerio, quien días atrás había calificado a la OSER como «la mejor obra social del mundo».
Desde el sindicato rechazaron esa caracterización y sostuvieron que existe una distancia considerable entre el relato oficial y las dificultades que enfrentan cotidianamente los afiliados.
«La Obra Social no está mejor; no es la mejor obra social del mundo», señalaron, al tiempo que cuestionaron los intentos de instalar mediáticamente una realidad que, según sostienen, no se corresponde con la experiencia de quienes necesitan utilizar sus servicios.
El planteo adquiere especial relevancia entre los trabajadores estatales, que realizan aportes mensuales de sus salarios para contar con una cobertura médica que debería garantizarles atención cuando la necesitan.
Los afiliados no pueden ser rehenes de los conflictos
AGMER también recordó que muchas de las advertencias realizadas durante 2025 están teniendo continuidad en el escenario actual. En ese sentido, reclamó que los afiliados no queden atrapados en las disputas administrativas, económicas o contractuales entre la obra social y los prestadores.
El gremio consideró inaceptable que quienes aportan regularmente deban afrontar con recursos propios las consecuencias de la falta de acuerdos o las interrupciones en las prestaciones.
Por ese motivo, exigió al Gobierno de Entre Ríos y a las autoridades de la OSER que asuman sus responsabilidades y arbitren de manera urgente las medidas necesarias para garantizar la continuidad de los servicios y una cobertura integral.
El reclamo vuelve a poner sobre la mesa un debate que atraviesa a miles de trabajadores públicos entrerrianos: la responsabilidad del Estado en el funcionamiento de una obra social financiada con los aportes de sus propios afiliados.
Porque más allá de las explicaciones administrativas, los anuncios oficiales o las disputas con los prestadores, hay una cuestión que no admite demoras: el acceso a la salud.
Y como advirtió AGMER, la salud es un derecho que no puede quedar subordinado a conflictos financieros ni administrativos.