Ángel Estrada y Compañía, registró ingresos por $23.497 millones, un 31% menos interanual. Un año antes había obtenido una ganancia de $2.236 millones.

La fabricante de útiles escolares Ángel Estrada y Compañía, dueña de las marcas Rivadavia, El Nene y Arte, entre otras, cerró el primer semestre del ejercicio 2025/2026, finalizado el 31 de diciembre de 2025, con una pérdida neta de $1.418 millones, luego de registrar una caída interanual del 31% en su facturación, que se ubicó en $23.497 millones frente a los $33.932 millones del mismo período del año anterior. En volumen, las ventas alcanzaron 8,5 millones de unidades, un 23% menos que los 11 millones vendidos en igual semestre del ciclo previo, en un contexto de retracción del consumo.
Según surge de los estados financieros presentados ante la Comisión Nacional de Valores, la compañía pasó de una ganancia de $2.236 millones en 2024 a números en rojo en el período bajo análisis, lo que implica un deterioro de $3.654 millones interanual.
La propia empresa explicó en su reseña que “dentro de un marco económico de retracción del consumo en los rubros en los que desarrolla su actividad, presenta, al término del período, una pérdida neta de $1.418 millones» reconociendo el impacto directo de la caída de ventas sobre el resultado final.
Menor facturación y caída en los volúmenes
Los ingresos totales por ventas y servicios sumaron $23.497 millones, integrados principalmente por $21.700 millones en ventas de papelería, además de ingresos por servicios de distribución y comisiones. La comparación interanual muestra una contracción significativa frente a los $33.932 millones facturados en el mismo semestre del ejercicio anterior.
En términos físicos, la empresa vendió 8,5 millones de productos, contra 11 millones del mismo período del año anterior. Esto implica una reducción de 2,5 millones de unidades comercializadas.
La caída también se reflejó en la producción. Durante el semestre fabricó 8,06 millones, frente a las 13,2 millones de unidades producidas un año antes. La contracción productiva fue del 39% interanual, lo que muestra un ajuste en la actividad industrial ante la menor demanda.
A pesar de la pérdida neta, el negocio operativo mantuvo resultado positivo. El resultado antes de resultados financieros e impuesto a las ganancias fue de $1.948 millones, lo que indica que la operatoria principal aún generó margen. Sin embargo, el impacto de los resultados financieros y del ajuste por inflación terminó por absorber ese excedente.
El resultado por posición monetaria y financiera fue negativo en $3.961 millones, cifra que explica en gran medida el paso de utilidad a pérdida en el semestre.
Endeudamiento y estructura financiera
Durante el período, la empresa reforzó su financiamiento mediante la emisión de obligaciones negociables. Colocó deuda correspondiente a la Clase XVII por más de $6.391 millones, a tasa variable vinculada a Tamar privada más un margen adicional. Al cierre del semestre, el saldo adeudado por capital e intereses ascendía a $7.188 millones, con vencimiento en abril de 2026.
El pasivo total se incrementó hasta $42.367 millones, desde los $27.568 millones registrados al 30 de junio de 2025. En paralelo, el patrimonio neto se redujo a $51.429 millones, afectado por la pérdida del ejercicio.
El índice de liquidez descendió de 3,83 a 1,98, reflejando una menor holgura para afrontar compromisos de corto plazo con activos corrientes. No obstante, el activo total alcanzó $93.797 millones, impulsado por un aumento de activos corrientes que llegaron a $52.831 millones.
Frente a este escenario, la empresa busca diversificar su actividad y ampliar sus fuentes de ingresos. Entre los proyectos más relevantes figura su participación en el financiamiento y construcción de una planta frigorífica en la provincia del Chaco, en el inmueble de la empresa Frigonorte.
Como parte de esta estrategia, el directorio dispuso la apertura de una sucursal en la localidad de Margarita Belén y destinó un aporte inicial de $5 millones para su funcionamiento.
En paralelo, la compañía apuesta al desarrollo de su nuevo centro de distribución en Carlos Spegazzini, provincia de Buenos Aires, que según la reseña “crea expectativas de crecimiento moderado en el segmento de ingresos por estos servicios, por lo cual se intensificará la búsqueda de posibles clientes”.
La empresa también confirmó que continuará buscando oportunidades en el segmento exportador y lanzando nuevos productos, con el objetivo de recomponer ingresos en un contexto desafiante para el consumo interno.
“La gerencia continúa evaluando e implementando diferentes alternativas de lanzamientos y desarrollos en todos los rubros y segmentos en los que opera con vistas a la próxima temporada”, señaló la compañía.