El Gobierno extendió por otros dos años, hasta junio de 2028, la emergencia pública en materia ferroviaria. Lo hizo con el objetivo de acelerar obras de mantenimiento y recuperación de la red de trenes de pasajeros, como los del AMBA, y de cargas de jurisdicción nacional antes de privatizarlos.

Lo hizo mediante la resolución 12 de la Secretaría de Transporte, publicada este viernes en el Boletín Oficial con la firma del titular del área Fernando Herrmann.

La decisión se produce cuatro meses antes de que venciera el plazo original del régimen de emergencia, dictado en junio de 2024 tras un choque de trenes en la línea San Martín a la altura de la estación Palermo.

En los considerandos de la resolución se expuso que “la adopción de la prórroga en esta instancia se presenta como una medida oportuna y razonable, destinada a resguardar la previsibilidad, la seguridad jurídica y la continuidad institucional requeridas para garantizar el cumplimiento» del plan de obras en marcha.

“Diferir la decisión hasta una instancia próxima al vencimiento generaría un escenario de incertidumbre que podría comprometer la estabilidad y la continuidad de las acciones en curso”, se remarcó.

Se decretó en junio de 2024 luego de un choque de trenes de la línea San Martín a la altura de la estación Palermo y de distintas medidas de fuerza de los gremios del sector, que denunciaban falta de mantenimiento y deficiencias estructurales en la mayoría de los recorridos.

Al momento de la declaración de emergencia se estableció la posibilidad de prorrogar por única vez el régimen, como ahora ocurrió, a fin de “contar con el tiempo necesario para ejecutar las obras y acciones indispensables para mejorar la situación crítica del sistema y brindar más seguridad operacional”, explicaron desde Transporte.

Cuál es el plan de obras del Gobierno antes de privatizar los trenes

Si bien la privatización de los trenes está en la agenda oficial, y autorizada por la Ley Bases, el estado del sistema ferroviario no solo “alejaba” a los privados que podrían estar interesados en operar los trenes del AMBA sino que tenía en alerta a los gremios y pasajeros ante el deterioro del sistema.

Con la declaración de la emergencia sectorial, el Gobierno avanzó en un programa de obras, trabajos y contrataciones indispensables y urgentes, a fin de priorizar tareas críticas en la red ferroviaria nacional.

Para eso, distribuye los fondos en 31% para obras en vías y puentes; otro 27% a la compra y reparación de material rodante, repuestos para mantenimientos pesados y a la modernización y ampliación de talleres ferroviarios; 26% a obras de señalamiento; 7% a obras estratégicas de infraestructura; 5% a obras eléctricas y el resto a otras intervenciones vinculadas a infraestructura deteriorada y a la mitigación de riesgos operativos.

Además, dijeron desde Transporte, se avanzó en la recuperación de infraestructura con más de 100 años de antigüedad, la renovación de más de 40 kilómetros de vías, la instalación de nuevas señales y la implementación total del sistema de frenado automático en líneas de trenes del AMBA.

Entre otras medidas, también se impulsaron inversiones en material rodante y repuestos entre ellos la compra de 3 locomotoras, 43 triplas diésel (150 coches de pasajeros), repuestos para más de 500 coches eléctricos y la modernización de instalaciones técnicas, con el objetivo de reducir fallas, demoras y cancelaciones en el servicio. (TN)

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