En la capital provincial continúa siendo un tema sensible la precariedad y con ello, los grandes riesgos de vivir a la bera del arroyo. Una realidad que lleva a los vecinos a darse una mano. El Estado, pese a todo lo que ha sucedido, continúa llegando tarde. Así lo refleja una entrevista compartida por un medio capitalino.

Vecinos que viven a la vera del arroyo, reclaman soluciones porque aseguran que árboles caídos y residuos obstruyen el cauce, lo que provoca inundaciones cada vez que llueve.
Unas 10 familias, según registró en la entrevista Elonce, se ven afectadas y muchas veces deben destapar el arroyo por sus propios medios.

«Cada vez que llueve se rebalsa todo y perdemos lo poco que tenemos», señalaron, al recordar que en el último temporal el agua llegó a casi dos metros dentro de algunas casas