Una de las posibles salidas del por ahora jefe de Gabinete sería la de renunciar y quedarse con su cargo en el directorio de YPF. 80 millones de razones para recalar allí, que se suman al despilfarro en otras empresas de la administración pública. De todas formas, el salario actual de Adorni ya superaría largamente el discurso de austeridad de la Casa Rosada y superaría los 7 millones de pesos.

Por Pablo Esquivel
El Adorni gate, que se suma a una serie de escándalos de los que el Gobierno no puede hacer pie este 2026, vuelve a traer a colación en el debate público la “opacidad” (término por el que el propio Jefe de Gabinete se enojó en la última conferencia de prensa que dio) con la que los funcionarios de la administración “libertaria” parecen manejar sus ingresos. Y lo hacen en tiempos en los que la inflación elevada, la caída del poder adquisitivo y las políticas de ajuste en diversas áreas del Estado son la moneda corriente.
Más allá de la situación patrimonial que deberá detallar Adorni en su declaración jurada del 2025, que desde la propia Casa Rosada apuntan a que sea mucho antes de la fecha prevista para mediados de año, hay otros gastos más transparentes y no por eso menos escandalosos que se contrastan con unos bolsillos populares cada vez más golpeados.
Esto se ve con los sueldos de los funcionarios de Javier Milei, el promotor de la “moral”. Antes de que el Presidente firmara el Decreto 931/2025 el 2 de enero de este año, los ministros cobraban $3.584.006 y los secretarios $3.282.709. Tras los incrementos, los miembros del Gabinete “libertario” pasaron a percibir cerca de $6.970.000 mensuales en bruto.
Según el periodista Mauricio Caminos, con el nuevo esquema de aumentos autorizado por el Presidente, el jefe de Gabinete ya superaría los $7.000.000 de salario, un monto más alto que el resto de funcionarios de LLA por tener una jerarquía superior en el organigrama oficial.

En cualquier caso, la diferencia de estos números con el resto de la sociedad es colosal. El salario mínimo, vital y móvil acumulado durante todo 2025 alcanzó apenas un 19,69% de ajuste, contra una inflación anual que llegó al 31,5 %.
Mientras Adorni y los funcionarios del Gabinete duplicaban sus ingresos de la noche a la mañana, el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) en Argentina en este mes de marzo se fijó en $352.400 mensuales para trabajadores jornalizados y mensualizados con jornada completa. El valor de la hora de trabajo causa dolor de estómago: $1.762.
Por otra parte, las jubilaciones aumentarán un 2,9% en abril de 2026, siguiendo la pauta de movilidad jubilatoria implementada desde hace 2 años. El bono de $70.000 sigue congelado desde hace dos años, por lo que el haber mínimo (con bono) alcanzará los $450.319.
Conclusión: las jubilaciones mínimas con bono se mantienen en términos reales un 8,7% por debajo de noviembre de 2023 y un 3,2% menos que en abril de 2025.
Otros gastos de la política también generar escozor. El Congreso, que para Javier Milei dejó de ser un nido de ratas desde febrero cuando en las sesiones extraordinarias le dieron al Poder Ejecutivo un buen número de victorias legislativas, tampoco parece mostrar sintonía con los deprimidísimos ingresos de los trabajadores.
En el Poder Legislativo, los senadores cobrarán más de $11 millones, tras un nuevo acuerdo paritario por el que los trabajadores del Congreso cerraron con una suba de casi 10% para mayo.
Los reclamos por la discrecionalidad en las subas salariales llegan de parte de la Cámara de Diputados, en la que el titular del cuerpo Martin Menem mantiene pisadas las actualizaciones.
Pero la cifra sigue mostrándose alta para el promedio de los ingresos de los argentinos: $6 millones brutos, es decir, $4,5 millones netos, más un plus de $600.000 por gastos de representación.
EMPRESAS PÚBLICAS: LOS GASTOS QUE PASAN POR LO BAJO Y SON AÚN PEORES
En este escenario lapidario, hay gastos del Estado nacional que van por la línea de flotación baja y casi pasan desapercibidos, pero que son mucho más onerosos que los gastos en la plantilla del Poder Ejecutivo y del Legislativo.
Se trata de los honorarios destinados a la conducción de las empresas nacionales estratégicas y la polémica en torno a los límites razonables para esas remuneraciones.
Esto se pone de manifiesto cuando se repasan los números del último balance de YPF y lo que cobran los integrantes de su directorio. En el pequeñísimo pie de página de la foja 75 del balance que presentó la petrolera de bandera se detalla que el monto destinado en el ejercicio 2025 para honorarios y retribuciones a Directores integrantes del Directorio de YPF y Síndicos asciende a $16.031.000.
Adorni figura en la planilla de integrantes de ese directorio que encabeza el presidente Horacio Marín junto a otros 11 integrantes que representan distintos sectores políticos, sindicales y provinciales. Cuando asumió como jefe de Gabinete, el también vocero presidencial advirtió que no cobraría sus honorarios por ser designado Director Titular Clase A.
En este desglose no se detalla con precisión cómo es el esquema de distribución interna de los honorarios, ni los montos que percibe cada integrante en forma individual, pero los cálculos y especulaciones afloran.

“Si divido de manera homogénea el valor entre 11 directores (suponiendo que Adorni no está cobrando honorarios) y tres síndicos titulares suma $1.145 millones cada uno”, calculó el economista del CEPA Hernán Letcher. En ingresos mensuales, esto equivale a ingresos superiores a los $95.000.000 cada uno, pero otras fuentes indican ingresos más cercanos a los $80.000.000. Un delirio en este contexto.
A los gastos de YPF en este polémico ítem, se le suma otro que en el balance también hace ruido: destinó alrededor de $130.000 millones destinados a publicidad y propaganda durante el 2025.
Pero hay más. Demian Reidel, figura de las más cercanas a Javier Milei, dejó a principios de febrero su cargo como director de Nucleoeléctrica en medio de un escándalo por compra direccionadas y sobreprecios por más de un 1000 %.
Su aventura a cargo de la empresa nacional generadora de energía eléctrica que opera las centrales nucleares de Embalse y Atucha I y II le costó (y sigue costando) a los argentinos unos $14.134.792,15 de ingreso mensual.
TODAVÍA HAY MÁS:
Un director de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, presidida por Iñaki Arreseygor: $11.000.000
Un integrante del Directorio del astillero y taller de reparaciones navales Tandanor, presidido por Martín Esteban Gutiérrez: $8.000.000
Un director de AySA, empresa que preside Alejo Maxit: $8.000.000
Un director de Correo Argentino, empresa que preside Camilo Baldini: $7.000.000.
Los contrastes con el resto de la sociedad son notorios, incluso en un gobierno que se arroja la potestad de definir quien sigue los lineamientos de la moral y quién no.