Un cable filtrado, firmado por el secretario de Estado Marco Rubio, ordena a todas las embajadas y consulados estadounidenses en el mundo lanzar campañas coordinadas para «contrarrestar la propaganda antiestadounidense».

La directiva incluye el uso de operaciones psicológicas del ejército, la colaboración con influencers pagados y el aprovechamiento de la plataforma X de Elon Musk como herramienta «innovadora» para manipular la opinión pública global.
El documento, obtenido por The Guardian, expone la maquinaria de desinformación más poderosa del planeta, la misma que Washington acusa a sus adversarios de utilizar.
La hipocresía tiene nombre, apellido y documento firmado. El periódico británico The Guardian reveló este sábado un cable clasificado firmado por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, el pasado lunes, en el que se ordena a todas las embajadas y consulados estadounidenses en el mundo poner en marcha campañas coordinadas para manipular la opinión pública global y contrarrestar lo que el gobierno de Washington califica como «propaganda antiestadounidense» .
El documento, que The Guardian describe como un «amplio conjunto de instrucciones», incluye directivas explícitas para:
Utilizar operaciones psicológicas del ejército estadounidense para influir en la percepción pública sobre Estados Unidos y sus enemigos.
Colaborar con influencers y creadores de contenido en redes sociales -muchos de ellos pagados sin revelarlo- para difundir mensajes favorables a la política exterior estadounidense [citation:original].
Aprovechar la plataforma X (antes Twitter) de Elon Musk como una herramienta «innovadora» para amplificar esos mensajes y contrarrestar narrativas adversas.
El cable fue firmado por Rubio el lunes de esta semana, en medio de la guerra abierta que Estados Unidos e Israel libran contra Irán desde el 28 de febrero. La coincidencia no es casual. La directiva se produce en un momento en que Washington busca justificar su agresión militar en Medio Oriente y contrarrestar las crecientes críticas internacionales por los bombardeos a infraestructura civil en Irán, Yemen y Líbano.
La maquinaria de desinformación más poderosa del planeta
La ironía del documento es difícil de ignorar. Estados Unidos, que durante décadas ha acusado a Irán, Rusia y China de operar «aparatos de desinformación», acaba de ordenar oficialmente a su red diplomática global que haga exactamente lo mismo.
El cable sugiere que las embajadas y consulados «colaboren con la unidad de operaciones psicológicas del ejército estadounidense para abordar el problema de la desinformación generalizada». En otras palabras, la guerra de información no se libra solo en los campos de batalla, sino también en los teléfonos móviles de millones de ciudadanos en todo el mundo.
La directiva es particularmente relevante en América Latina, donde Estados Unidos ha tenido una larga historia de intervenciones políticas y militares. Los gobiernos de izquierda de la región -Colombia, Brasil, México, Argentina, Bolivia, Chile- han denunciado en repetidas ocasiones las campañas de desinformación orquestadas por Washington para deslegitimar a líderes progresistas y promover intereses corporativos estadounidenses.
El papel de X: la plataforma «innovadora» al servicio del imperio
Uno de los aspectos más reveladores del cable es la mención explícita a la plataforma X (antes Twitter) como una herramienta «innovadora» para ayudar a lograr los objetivos de manipulación informativa. Elon Musk, dueño de la plataforma y aliado cercano del presidente Donald Trump, ha transformado X en un megáfono de la desinformación de derecha, eliminando las barreras que antes limitaban la difusión de noticias falsas y teorías conspirativas.
El documento sugiere que las embajadas estadounidenses deberían «aprovechar las capacidades únicas de X para contrarrestar la propaganda extranjera». En la práctica, esto significa que la red diplomática de Estados Unidos recibirá apoyo técnico y algorítmico de una plataforma propiedad de un aliado político del presidente, para amplificar mensajes favorables a Washington y enterrar las voces críticas.
La guerra y la propaganda: dos caras de la misma moneda
La filtración del cable ocurre en medio de una guerra que Estados Unidos e Israel libran contra Irán desde el 28 de febrero. La ofensiva, que comenzó con bombardeos a instalaciones nucleares iraníes, ha escalado a ataques contra infraestructura energética en el Golfo Pérsico, y ha dejado un saldo de miles de muertos y heridos, además de una crisis energética global.
En este contexto, la propaganda se ha convertido en un arma tan importante como los misiles. Washington necesita justificar su agresión ante la opinión pública mundial, especialmente después de que imágenes de niños muertos en hospitales iraníes comenzaran a circular en redes sociales, generando indignación global.
El cable de Rubio es una respuesta a esa crisis de legitimidad. Si las imágenes de los bombardeos muestran la realidad de la guerra, Estados Unidos creará una realidad paralela en las redes sociales, pagando a influencers, utilizando bots y aprovechando los algoritmos de X para difundir su versión de los hechos. (Revista Pacto)