El gobernador dará apertura a un nuevo período de sesiones ordinarias en la Legislatura con un discurso centrado en la gestión pero también nacionalizado. Mostrarse como la contracara de Milei, a quien responsabilizará por la situación económica de la PBA. El armado nacional y los paros bonaerenses que no se lograron desactivar.

Este lunes en la Legislatura bonaerense, el gobernador Axel Kicillof dará el tradicional discurso de apertura de sesiones extraordinarias en el inicio de un nuevo período legislativo. Lo hará horas después de que Milei haga lo propio en el Congreso de la Nación, y buena parte del mensaje del bonaerense estará destinado a establecer una contraposición clara de modelos de gestión, económicos y de formas de gobernar. Resaltando logros de la gestión bonaerense, Kicillof también cargará tintas contra el Gobierno nacional para explicar la difícil situación que atraviesa la PBA donde, por citar un caso, por primera vez en lo que va de sus dos mandatos las clases no comenzarán en tiempo y forma por un paro de docentes en reclamo por sus salarios.
Kicillof enfrenta una durísima situación en la provincia que gobierna, justo en el año en el que estaba marcada su largada hacia un proyecto nacional. En ese sentido, el gobernador seguirá enarbolando la bandera de la gestión, su marca registrada en todos estos años y principal carta de presentación a nivel nacional, pero también intentará explicar los problemas que hoy tiene la PBA señalando un responsable directo: el presidente Javier Milei.
“Habrá un repaso de la gestión como hace siempre, porque Axel entiende que es el momento propicio para mostrar lo que se hizo y poner en valor la gestión. Pero también es necesario mostrar cómo impacta en la provincia el modelo nacional, no sólo en pérdidas de recursos por la deuda que mantiene el Gobierno nacional con la PBA, sino también en el desempleo, la caída de la actividad, cierre de industrias, pérdida de calidad de vida”, señalaron a Diagonales desde la mesa chica en la que se delineó el discurso que el gobernador dará este lunes a las 18 horas.
Y es que Kicillof necesita construir una explicación para un clima que se va recalentando en la provincia. Los docentes no son los únicos que harán un paro esta semana que comienza. Los judiciales de la AJB anunciaron lo propio, mientras que los estatales de ATE ya rechazaron dos propuestas de aumento salarial de parte de la Gobernación por considerarlas insuficientes. A todo esto se suma el impacto del cierre permanente de fábricas e industrias, que afecta fundamentalmente al entramado productivo del conurbano bonaerense, dejando miles de trabajadores en la calle y haciendo caer las finanzas provinciales.
“La recaudación cayó un 10% en términos reales en enero, imaginate lo que es eso para las finanzas de cualquier distrito”, remarcan en el núcleo del kicillofismo, y lanzan una sentencia que enciende alarmas hacia adelante: “el panorama va a ser cada vez peor y lo tenemos claro”. Por esto, gran parte del esfuerzo discursivo del lunes estará puesto en dejar en claro cómo el modelo económico de Milei castiga a todo el país pero especialmente a la PBA, y a contraponerle una orientación de gobierno y una forma de gobernar distintas para “sembrar expectativas hacia el futuro”.

En esa línea, en la Gobernación resaltan que el paro docente de la CETERA es de carácter nacional y que este año no lograron el acuerdo para que en la PBA no fuera en línea con el inicio de clases, como sí consiguieron el año pasado. “Podríamos hacer la de Vidal, que a último momento le dio un buen número sólo a los docentes y dejó tirados al resto, pero sería irresponsable. Le mostramos los números a los gremios y lo entienden perfectamente. Así cómo también nosotros entendemos que a la gente no le alcance la guita. Pero también la realidad de la provincia es esa”, admiten con crudeza cerca del gobernador.
Citan, a su vez, el ejemplo del cierre de FATE y el impacto que tendrá en un distrito como San Fernando para explicar que el problema va mucho más allá de los más de 14 billones de pesos que la Nación le adeuda a la PBA. “Hay problemas en todas las provincias, Santa Fe está complicada, Córdoba analiza una reforma previsional, hubo paro de médicos en Mendoza, toma de fábricas en Tierra del Fuego, dificultades con trabajadores de YPF en Río Negro y Neuquén. Es un modelo que sí o sí tendrá mucha conflictividad social porque erosiona el poder adquisitivo de la gente”, afirman en las entrañas del MDF.
Esa mirada le servirá a Kicillof para un doble objetivo en su discurso. Por un lado, responsabilizar a Milei del desastre económico que se vive en la PBA pero también en el resto del país. Por el otro, comenzar a marcar otro rumbo posible a nivel nacional. Si bien el gobernador no hará referencias explícitas a la construcción de un armado opositor pensando en 2027, todas las terminales del MDF ya se activaron en el tejido de alianzas y la sumatoria de esfuerzos que permitan llegar al año que viene con una alternativa construida para recuperar el gobierno nacional. Habrá que leer entre líneas los mensajes para gobernadores y dirigentes de otras provincias en esa clave en el discurso del lunes.

En el kicillofismo explican este momento de esa construcción como un “aunar voluntades y pensar políticas públicas para lo que viene”, y en ese sentido agregan “venimos trabajando en construir representaciones que nos den territorialidad en las provincias y en ramas sectoriales”. El foco de la construcción de la alternativa que quiere empujar el MDF está puesto en este momento en el despliegue territorial. “No estamos pensando en las fotos y un armado de figuritas”, suman cerca del gobernador, donde la referencia más clara sobre lo que quieren evitar es el fracaso de Horacio Rodríguez Larreta, que “tenía muchas fotos y no tenía territorio y así le fue”.
Esa estrategia le permite al MDF esquivar las tensiones que se generan desde el espectro opositor con gobernadores y dirigentes del peronismo y afines, como Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil o Gustavo Sáenz, entre otros. Las terminales kicillofistas se activan en las provincias sin la necesidad de una foto con mandatarios o dirigentes que hoy están en el ojo de las críticas por su acompañamiento legislativo a Milei, pero que el año pasado lo enfrentaron en las urnas con suertes disímiles.
La apuesta pasa por tejer una red lo suficientemente consistente y potente políticamente como para que el año que viene todos los sectores que definan jugar en contra de Milei abonen a esa alternativa. “El año que viene va a ser, o te alineás con Milei, o estás en un espacio para ganarle a Milei. No va a haber terceras vías”, sentencian desde la mesa chica del gobernador, donde confían en que el final del camino los encontrará en una gran alianza que incluya a sectores que hoy oscilan entre el silencio y el apoyo al Gobierno nacional. “Si Cristina se pudo juntar con Pichetto…”, rematan.

La relación con el kirchnerismo es otro de los enormes interrogantes hacia adelante para la construcción del gobernador. En el MDF no comparten la estrategia del cristinismo para con los sectores que apoyaron a Milei en votaciones clave del Congreso pero que también podrían ser parte de un armado opositor. “Hoy andan con un pulsador marcando traidores que en cinco minutos puede cambiar”, señalan.
A su vez, expresan sin pelos en la lengua que la alternativa a Milei para el 2027 no llevará al kirchnerismo como principal estandarte. “No se le va a ganar a Milei con una bandera K, el kirchnerismo también va a tener que estar dentro de un espacio más amplio. Con el kirchnerismo sólo no se gana, ni siquiera con el peronismo sólo nos alcanzó. Si queremos ir a perder nos quedamos entre nosotros nomás, si queremos ganar hay que construir algo más amplio”, sentencian.
Con todas esas claves habrá que escuchar el discurso de Kicillof este lunes. El gobernador comenzará una semana clave en la que espera destrabar los conflictos salariales en la provincia, para lo cual vienen habiendo conversaciones informales con los gremios y en los próximos días habrá nuevas reuniones formales. Mostrar capacidad de gestión y voluntad de conducción política para lo que viene será determinante para trazar el punto de largada de la carrera nacional de Kicillof. Sus denuncias al modelo de Milei y su impacto en la PBA y la Argentina están claras, y volverán a remarcarse en su discurso en la Legislatura. Ahora su gran desafío será llevar eso a líneas de acción concretas y a posicionamientos políticos que atraigan no sólo la dirigencia de otros territorios, sino fundamentalmente a la sociedad agredida por el gobierno de Milei. El suelo fértil para sembrar esperanzas y expectativas está. Habrá que ver qué semillas empieza a repartir el gobernador a partir de este nuevo punto de partida.