Con más de 1,1 millón de afiliados habilitados para votar, el partido activó el cronograma electoral para definir la sucesión de Máximo Kirchner. El cierre de avales y candidaturas marcará si habrá competencia o lista de unidad en medio de la tensión entre el kirchnerismo y el sector de Axel Kicillof.

El Partido Justicialista bonaerense oficializó durante la madrugada de este sábado el padrón de afiliados, un paso decisivo ante la posibilidad de una interna para definir la sucesión de Máximo Kirchner al frente de la conducción provincial. Según los datos publicados, 1.143.946 personas quedaron habilitadas para votar en una eventual elección interna. El padrón podrá ser objeto de observaciones y tachas hasta el martes 27 de enero.
El cronograma partidario marca además que el martes 3 de febrero vencerá el plazo para la presentación de avales y que el domingo 8 de febrero cerrará la inscripción de candidaturas, lo que permitirá despejar si el peronismo bonaerense irá a una interna o alcanzará un acuerdo de unidad antes del recambio de autoridades previsto para el 15 de marzo.
En el último encuentro del PJ se resolvió aplicar un criterio restrictivo para la participación electoral: solo podrán votar afiliados con al menos 180 días de antigüedad, incorporados al padrón hasta el 30 de diciembre de 2025, priorizando la afiliación física por sobre la virtual. La decisión de la Junta Electoral, donde tiene un rol central la vicegobernadora Verónica Magario, fue interpretada como un freno al operativo de afiliaciones aceleradas impulsado por sectores alineados con el gobernador Axel Kicillof.
Desde el kirchnerismo, la diputada nacional Teresa García, secretaria general del PJ nacional, bajó el tono a la interna y aseguró que no hay instrucciones para que intendentes o dirigentes armen listas propias. En ese espacio sostienen la conveniencia de una lista de unidad, como ocurrió en el cierre de candidaturas del año pasado, aunque admiten que dentro del Movimiento de Futuro crecen las voces que impulsan una competencia interna.
En paralelo, el esquema político cercano a Kicillof avanza con la recolección de avales para respaldar una candidatura propia a la conducción del PJ bonaerense, con nombres como Verónica Magario o el intendente de La Plata, Julio Alak, entre las alternativas en danza. La disputa por el control del partido vuelve a exponer la tensión entre el kirchnerismo y el kicillofismo y anticipa semanas de definiciones clave para el futuro del peronismo en la provincia de Buenos Aires.