Donald Trump encabezó en Davos la firma del Consejo de la Paz, con Milei presente, con foco en Medio Oriente y liderazgo estadounidense.

El presidente Javier Milei firmó en Davos la incorporación de la República Argentina como miembro fundador del Consejo de Paz, junto al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. La iniciativa busca impulsar una paz duradera en Medio Oriente y reforzar el liderazgo estadounidense en seguridad global, con un esquema centralizado y poder de veto presidencial.

La firma reunió a líderes de alto perfil internacional. Entre los convocados estuvieron Javier Milei, Benjamín Netanyahu y Recep Tayyip Erdogan, junto con mandatarios y jefes de gobierno de países aliados de Washington en Medio Oriente, Europa del Este y América Latina. Trump presidirá el organismo en esta fase inicial y mantendrá poder de veto sobre las resoluciones clave, consolidando un liderazgo centralizado.

La presencia de Javier Milei entre los fundadores no pasó inadvertida. Trump elogió públicamente al presidente argentino por su “claridad ideológica” y por su respaldo explícito a Israel y a Estados Unidos. En ese marco, la invitación personal de Trump exime a la Argentina del pago de u$s1.000 millones como costo de ingreso y mantenimiento del Consejo, un gesto que refuerza la sintonía política entre ambos gobiernos.

En la ceremonia también se evidenció la estrategia de Trump de combinar figuras pragmáticas con actores políticamente complejos como Erdogan y Netanyahu, piezas indispensables para lograr acuerdos que trasciendan declaraciones y tengan impacto real en Medio Oriente.

Qué es el Consejo de Paz

El Consejo de la Paz tiene como propósito principal crear un espacio de negociación permanente que permita alcanzar un alto el fuego sostenible y una solución política al conflicto en Medio Oriente, con atención inmediata en Gaza y la frontera norte de Israel. Según Trump, la iniciativa busca “romper años de parálisis diplomática” y conformar una mesa reducida de líderes capaces de ejercer presión real sobre las partes involucradas.

No obstante, varios diplomáticos en Davos señalaron que el alcance del Consejo va más allá del conflicto israelí-palestino: también funcionaría como plataforma política y estratégica para fortalecer un bloque de países alineados con Washington frente a China, Rusia e Irán, y como contrapeso operativo a organismos multilaterales tradicionales como la ONU, a los que Trump volvió a criticar por su “ineficiencia crónica”. (Ámbito)

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