La utilización de la capacidad instalada cayó al nivel más bajo en cuatro años. El empleo también retrocedió frente al mismo mes de 2025. De cara al futuro, predomina el pesimismo: seis de cada diez empresas no esperan mejoras en su producción.

La industria metalúrgica argentina volvió a mostrar números en rojo durante febrero. El sector registró una caída interanual del 10,3% y un retroceso mensual del 1,9% respecto de enero, según el informe mensual de ADIMRA, una de las ramas más golpeadas dentro de la industria. En lo que va del año, la baja acumulada ya alcanza el 8,2%. El indicador más alarmante del relevamiento es el nivel de utilización de la capacidad instalada, que se ubicó en apenas el 40,2%: el registro más bajo de los últimos cuatro años.
El presidente de la cámara metalúrgica, Elio Del Re, fue contundente en su diagnóstico. «La actividad metalúrgica profundiza su tendencia negativa durante el primer bimestre del año, con niveles de capacidad ociosa críticos y sin señales claras de recuperación en el corto plazo», sostuvo.
Y agregó: «La fuerte retracción del mercado interno está impactando directamente sobre la producción y deteriorando la rentabilidad de muchas empresas del sector. Esta situación pone bajo presión el sostenimiento del empleo metalúrgico, en un contexto donde el mercado interno enfrenta una demanda en caída libre».
El nivel de empleo del sector también cedió: la caída interanual fue del 1,8%, aunque sin variaciones con respecto al mes anterior. Sin embargo, desde la entidad advierten que la situación podría deteriorarse si no se revierte la tendencia de actividad. Las perspectivas tampoco resultan alentadoras: según el sondeo de enero, seis de cada diez empresas no anticipan cambios positivos en su producción para el trimestre en curso.
Rojo en todos los frentes
La contracción fue generalizada en términos geográficos. Buenos Aires, que concentra el grueso de la producción del sector, registró la peor performance con una caída interanual del 12,9%. Le siguieron Córdoba (-11,9%), Mendoza (-10,2%) y Entre Ríos (-9,8%). Santa Fe, con un descenso del 4,3%, mostró una retracción relativamente más moderada respecto del resto de los distritos relevados.
A nivel sectorial, Maquinaria Agrícola (-1,4%) y Carrocerías y Remolques (-4,0%), que habían liderado el repunte durante 2025, continuaron perdiendo dinamismo. El resto del entramado metalúrgico aceleró su contracción: Fundición encabezó la caída con un desplome del 15%, seguida por Bienes de Capital (-14,6%), Autopartes (-12%), Equipamiento Médico (-11,6%), Equipo Eléctrico (-10,2%) y Otros Productos de Metal (-9,7%).
El deterioro también se verificó al analizar el desempeño por cadena de valor. Las empresas ligadas al sector automotriz acumularon una baja del 12,8%, seguidas por las vinculadas a alimentos y bebidas (-12,4%), consumo final (-10,1%) y construcción (-9,5%). Los segmentos asociados a petróleo y gas (-9,3%), minería (-8,2%), energía eléctrica (-6,5%) y el eslabón agrícola (-5,8%) también cerraron el mes en terreno negativo. (Ámbito)