Desde diciembre, me toca asistir a la junta médica por mi licencia de salud. La oncóloga considera que el tratamiento no me permite estar óptima para regresar a trabajar: los efectos secundarios de las hormonas, sumado al residual de quimio y rayos se lo cobra el cuerpo, así que decidió darme más días para acomodarme a 4 pastillas al día.

Por Marcela Mangeón (*)

En la junta médica decidieron que mejor menos días, y que volviera en enero. O sea, ayer.

Usar esta licencia ha sido decisión de mi oncóloga aún en contra de lo que yo hubiera querido; poco por discutir.

No puedo explicarles la sensación de angustia y rabia que me hicieron sentir ayer. La sensación de estar pidiendo por favor algo que pareciera no corresponde. Les recuerdo: tengo, tuve, tendré Cáncer.

Dicen que se me ve bien, estoy muy bien, trabajo para eso, aunque en mi cuerpo pasan otras cosas, las defensas bajan, las plaquetas, para no desentonar, también.

Y ahora me suman «rendir cuentas» de un estado de salud que no desearía tener y por más que me maquille, mi pelo vaya creciendo y yo sostenga la sonrisa, mi corporeidad va a otro ritmo.

No discuto lo que la junta hace, es el sistema y lo respeto por la institucionalidad, pero sugiero que aprendan a «ver» más allá de un certificado de esta magnitud (firmado por una indiscutida profesional, a la que también pareciera le toman examen), no hay una mentira para no volver a trabajar, hay un cáncer que decidí transitar lo mejor posible, aprendiendo del invaluable proceso humano.

Y no me preocupa rendir exámenes; sí pasar por este examen sin encuadre, sin humanidad, sin comprensión del caso, es mínimo, angustiante, me dio rabia, me vulneró hasta las lágrimas. Después, analicé las perspectivas, comprendí y me calmé.

Hoy escribo, para que también se sepa que todo esto atraviesa una vida, la mía, mientras intenta paliar un cáncer en su etapa más residual y de esto también voy a salir.

En 30 días me tocará de nuevo la junta, les llevaré pasteles, porque ningún tribunal definirá mi fuerza !!!

(*) Marcela Mangeón es docente. Fue vocal del Consejo General de Educación (CGE); y directora de Educación Secundaria. Se desempeña en el CGE y en la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER). La junta médica que pretende obligarla a volver al trabajo antes de lo que recomienda su oncóloga es del Consejo de Educación.

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