El ministro bonaerense puso a su tropa en movimiento. Pintadas por el sur del conurbano con la consigna “Milei es hambre”. Visitas al interior para desplegar el MDF. El intendente de Avellaneda, una propuesta para la sucesión del gobernador.

Mientras el Gobierno nacional se desploma en las encuestas al calor del infierno económico que le está haciendo padecer a la sociedad argentina, el peronismo comienza a activarse en la construcción de una alternativa. Entre todos los sectores que se vienen moviendo para trazar puentes y articulaciones que puedan confluir en un gran frente electoral contra Milei, quizás el Movimiento Derecho al Futuro del gobernador Axel Kicillof es el que se está llevando todos los focos. Y dentro de ese proceso, hay un cuervo en movimiento.
Andrés Larroque, ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, es uno de los armadores autorizados de Kicillof tanto en la PBA como en el interior del país. El ex secretario general de La Cámpora se alejó hace tiempo de la organización de Máximo Kirchner por diferencias en cuanto a la mirada estratégica sobre lo que el peronismo debía construir y cómo hacerlo, y su paulatino acercamiento al gobernador, sumado a su experiencia política como armador, lo llevó a ser una pieza clave de lo que hoy es el MDF.
En el kicillofismo decían desde el año pasado que el 2026 sería el año de la construcción de una alternativa nacional. Luego de un 2025 en el que el núcleo del gobernador se dedicó a generar una fuerza política propia en la PBA para emanciparse de CFK, ahora los esfuerzos están puestos en traspasar las fronteras geográficas de la provincia, e incluso las fronteras políticas del peronismo, pensando en una alianza lo suficientemente amplia, federal y potente como para recuperar el Gobierno nacional en 2027. Larroque tiene un papel importante en ese proceso, que incluye la discusión por la sucesión del propio Kicillof en la PBA.
El ministro bonaerense viene observando que, frente al declive abrupto del Gobierno nacional, el peronismo podría estar más activo de lo que está. En esa clave, Larroque empezó a mover el avispero en las últimas horas. Este viernes el sur del conurbano bonaerense amaneció con pintadas en paredes de los municipios de Quilmes, Florencio Varela, Lanús, Avellaneda, Lomas de Zamora, Esteban Echeverría, Berazategui y La Plata. “Milei es hambre” fue la consigna que pintó la Federación de Trabajadores de la Economía Social (FETRAES), integrante de La Patria es el Otro, el armado político que responde al ministro.

“Falta actividad en el campo popular, hay que activar, agitar, generar movimiento, hay que ir al interior. Axel se está moviendo, pero con él tenemos que movernos todos”, pareciera ser el mensaje interno de Larroque para su tropa y la línea que el ministro discute con otros actores del MDF y el peronismo.
En ese mismo sentido el dirigente bonaerense agitó el clima político provincial con una declaración provocadora este jueves en Avellaneda. En un acto en el que se presentaron dos nuevos edificios del Programa Envión, el ministro levantó con fuerza al intendente local como candidato a suceder a Kicillof: “En la provincia, si tenemos que continuar esta obra que Axel comenzó hace seis años, seguramente hay muchos compañeros y compañeras, pero déjenme decir a mi que si hay uno que lo merece, es este que está acá al lado que es Jorge Ferraresi”, dijo sin vueltas el “Cuervo”.
Sus dichos cayeron en un momento en que la sucesión de Kicillof empieza a instalarse como un tema, y en la danza de nombres el de Larroque es uno de los que aparece. El ministro no sería finalmente candidato, y en su perspectiva este es el momento de empezar a empujar a dirigentes con experiencia, visibilidad y capacidad de gestión probada para que ocupen ese espacio político. En ese sentido, el elogio a Ferraresi funciona también como una invitación al intendente para que asuma el protagonismo y se lance a la carrera de construir una posible candidatura.
Larroque no piensa que haya una sola posibilidad para la sucesión de Kicillof, y lo que pretende es que quienes aspiren al Sillón de Dardo Rocha comiencen a moverse con mayor intensidad para que el 2027 encuentre al peronismo armado y con opciones. La banca interna del gobernador a su ministro de Gobierno, Carlos Bianco, en las conversaciones incipientes por este tema, es leída por muchos sectores como una forma de estirar los tiempos y permitir que distintos dirigentes construyan y lleguen al momento de la definición real con hambre y espalda para ganarse ese lugar. Para Larroque, Ferraresi tiene ambas.

Fronteras afuera de la PBA, el ministro bonaerense también viene tejiendo diálogos y construcciones. En el último tiempo Larroque viajó a destinos como Formosa, Rosario, Santa Fe y Paraná, donde mantuvo encuentros con sectores sociales y militancia peronista en clave de armar el MDF nacional. El mensaje del armador kicillofista en esas incursiones al interior es que Kicillof está lanzado para llegar como candidato a 2027 y que hay que empujar y subirse a ese barco ahora, generar organización y desplegar territorialidad para la propuesta del MDF.
La convocatoria del ministro bonaerense a los sectores con los que se reúne no es a diluirse en la organización del gobernador, más bien lo contrario. En el kicillofismo explican que “el MDF no será una organización vertical y cerrada como La Cámpora”, y que el llamado al movimiento a los distintos componentes del kicillofismo es a que cada quien construya y sume desde su particularidad.
El propio Kicillof expresó este concepto el jueves, en el lanzamiento del MDF Universidad y Ciencia, en la Ciudad Universitaria de la UBA: “Vieron que lo planteamos como un movimiento, nuestra idea es que haya diferentes expresiones, diferentes sectores, que nadie venga a disolver su identidad ni a encuadrarse con algo. Al revés, lo que necesitamos es tener ideas fuertes en común, saber para dónde vamos, tratar de perder el menor tiempo posible en internas y discusiones que no llevan a ningún lado, hablarle a todo el mundo, ir a buscar, escuchar mucho. Se trata de sumar y militar”, lanzó el gobernador. Ese mensaje es el que su ministro traslada a las provincias que visita.
En el MDF señalan una característica particular del momento político actual. A diferencia de otros momentos en los que la imagen de Milei también mostró importantes caídas, ahora junto a ese fenómeno se observa un incremento “casi en espejo” de la valoración de Kicillof. Eso, sumado a la lectura de que La Cámpora no tiene un punto concreto de acumulación política que pueda disputarle la centralidad al gobernador, hace que en el larroquismo se vea como indiscutible la candidatura de Kicillof.
El mandatario bonaerense dejó una definición contundente en este sentido en su discurso en la UBA: “no nos puede pasar de nuevo, esto cada uno lo va a saber interpretar, no nos puede pasar que logremos una expresión electoral que pueda ganar las elecciones y después tengamos dificultades para gobernar”, disparó Kicillof. Uno de sus principales lugartenientes en la tarea de la construcción política trabaja para ese doble objetivo: el armado de una alternativa electoral ganadora, pero también la construcción de la legitimidad en la conducción del conjunto para el gobernador.