Leonardo Airaldi, extitular de la Sociedad Rural de Diamante, comenzó a ser juzgado por narcotráfico junto a otras ocho personas. Cuatro negocian un abreviado.

Leonardo Airaldi, otrora ex titular de la Sociedad Rural de Diamante, comenzó a ser juzgado en la Justicia Federal por el presunto delito de narcotráfico.

En el inicio del debate, la Fiscalía dio lectura a la requisitoria de elevación a juicio de las dos causas que se ventilarán durante varias jornadas ante el Tribunal Oral Federal de Paraná, integrado por los jueces Noemí Berro (presidenta), Mariela Rojas y José María Escobar Cello. Son dos casos acumulados: una investigación realizada en 2019 y que tiene que ver con sus presuntas operaciones en Diamante; y otra de 2022, abierta en Santa Fe a partir del secuestro de casi 30 kilos de cocaína en una vivienda en la localidad de Puerto Gaboto.

Mientras que Airaldi sigue el juicio por Zoom desde la cárcel de Ezeiza, en forma presencial están ocho personas procesadas por el delito de comercialización de estupefacientes agravada por la cantidad de integrantes, como coautores o partícipes secundarios. En tanto, cuatro acusados quedaron excluidos ya que la Fiscalía confirmó que inició tratativas para llegar a un acuerdo de juicio abreviado. Los procesados que están negociando una pena son: Armando Marcelo Balcaza, Carlos David Schumacher, Emanuel Cuello y José Godoy

Procesados en el banquillo

Quienes sí estuvieron ante el Tribunal fueron: Roberto Fabián Coronel, Juan Andrés Erbes, Marino Martínez, María Soledad Touzet, Sebastián Armocida, Joen Damián Schonfeld, Walter Gonzalo Olivero y Cristian Emanuel Sánchez. Los abogados defensores, son: Mariana Barbitta y Lucas Melo (Airaldi), Claudio Berón (Coronel), Leopoldo Meresman y José Monge (Erbes y Martínez), Nelsón Schlotahuer (Touzet); y las defensores públicas subrogantes Noelia Quiroga y Gisela Cancilleri (por Armocida, Schonfeld, Olivero y Sánchez).

Acusación y roles

En esta primera parte del juicio, la Fiscalía señaló que Airaldi contaba con una estructura funcional para la comercialización de estupefacientes. Y que toda su operación estaba registrada en cuadernos en los que se anotaban los ingresos y egresos por las ventas de estupefacientes, entre otras cosas. Se puso énfasis además que el ruralista tenía una pista de aterrizaje en un campo en Las Cuevas (departamento Diamante), muchas armas, principalmente escopetas y carabinas, y cámaras de seguridad. También poseía mucho dinero para financiar las actividades. En un tramo, por ejemplo, se mencionó que llegó a comprar un buque por 360 mil dólares. Entre otros elementos secuestrados, se mencionó que no sólo hallaron marihuana y cocaína, sino también droga sintética como ketamina. Esta última estaba en nueve frascos en la casa de Armozida.

En cuanto a los diferentes roles de los integrantes de la organización, señalaron que Airaldi era el organizador y financiador del narcotráfico; Armozida, era su asistente (empleado del bar Mandela), se ocupaba del resguardo de la droga, del transporte y el cobro; Coronel (policía) cumplía tareas de administrador, colaborador y logística de seguridad; Erbes (dueño del bar Mandela) era socio de Airaldi y también tenía tareas de logística; Touzet se presentaba como la secretaria privada de Airaldi, se la sindica como administradora, colaboradora, almacenadora y a cargo de la cobranza de drogas; Olivero y Martínez (empleado del bar Mandela) se ocupaban del transporte y la venta de la droga. Schonfeld era amigo de Airaldi, era vendedor y consumidor. Finalmente, Sánchez (empleado del bar diamantino) era el encargado de vender los estupefacientes bajo la modalidad de delivery.

Asimismo, indicaron que Airaldi contaba con la colaboración de funcionarios policiales, quienes le facilitaban información para evadir controles en la ruta. Dos de ellos están sentados en el banquillo de los acusados. Se trata del sargento de la policía entrerriana Roberto Fabián Coronel y Walter Gonzalo Olivero, de la policía de Santa Fe. Este último también trabajaba en el bar Mandela, de Diamante, un punto de venta de drogas en la localidad. Este local, señalaron, era de un socio de Airaldi, Juan Andrés Erbes.

Sobre la causa que tramitó en Entre Ríos, se indicó que la investigación inició el 13 de junio de 2019 y llegó hasta el 8 de marzo de 2024. Se mencionó que un vecino dio cuenta que veía que cada 30 o 40 días una avioneta aterrizaba en un campo de Las Cuevas, y que lo hacían de noche. Relató también que se veían movimientos de camionetas y seguridad inusual, sobre todo en un lugar con pocos animales. Las tareas de campo de los investigadores se profundizaron y el estado de sospecha se robusteció.

La fiscalía describió que existía un flujo de tóxicos y que Airaldi estaba a la cabeza de la organización «distribuyendo roles y tareas; suministrando capital para compra de estupefacientes y para abastecer a compradores».

En esta primera etapa se evitó dar lectura a una gran cantidad de escuchas telefónicas que comprometerían a varios de los procesados, incluido a Airaldi. Por razones de tiempo, sólo se mencionó que hay mensajes en los que no quedan dudas de cómo operaba la organización. Algunos eran cautelosos en sus comunicaciones, mientras que otros dejaron rastros más evidentes de las actividades delictivas. «Se conoció el vínculo y los temores del grupo», dijo la Fiscalía en su escrito de elevación a juicio al aludir a las conversaciones que analizaron en la etapa investigativa.

Luego se pasó a la lectura de la investigación abierta en la Justicia de Santa Fe el 10 de agosto de 2022, y que tiene que ver con las actividades de Airaldi y su gente en la localidad de Puerto Gaboto. Allí, en una vivienda de un puestero bajo el mando de Airaldi encontraron casi 30 kilos de cocaína escondidos debajo de una cama de dos plazas. Estaban en 28 paquetes que tenían el sello de un avión y la inscripción de Avión Emiratos Qatar. Para la Fiscalía, esa droga tenía un destino internacional.

La audiencia continuó con las cuestiones preliminares introducidas por los abogados defensores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *