Comenzaron las Sesiones Ordinarias del Congreso con un Milei sacado.

La apertura se dividió entre mentiras sobre la realidad económica del país y papelones del presidente. Milei arrancó la Asamblea Legislativa sin controlar su ira contra la oposición. Gritos, gestos e insultos fueron parte de la interrupción de su discurso mal leído y mal explicado.
El documento que leyó el presidente dice que se triplicaron los salarios, que hay más puestos de trabajo y que la Argentina está creciendo. Ante estas mentiras, los aplaudidores de poder, le festejaban cada una de las barbaridades que dijo
No hablan de los cierres de fábricas, de los comercios que bajan las persianas ni de los miles de laburantes que se quedaron en la calle por los despidos masivos.
Gritan para no hablar de la Reforma Laboral y de la quita de derechos. Gritan porque no tienen ninguna verdad para decir en medio de un país que sigue cayéndose todos los días. (Revista Sudestada)