La multisectorial sindical se movilizó frente a Casa de Gobierno en Entre Ríos, leyó un documento conjunto y rechazó con dureza la reforma laboral impulsada por el gobierno nacional. También denunció la complicidad de los gobernadores y apuntó directamente contra Rogelio Frigerio por acompañar con sus legisladores el proyecto oficial.

La plaza volvió a marcar el pulso social.

Organizaciones gremiales, trabajadores activos, jubilados y referentes de la economía popular se concentraron este jueves frente a la Casa de Gobierno en Paraná para expresar un rechazo contundente a la reforma laboral que impulsa el presidente Javier Milei y para denunciar el acompañamiento político del gobernador Rogelio Frigerio.

Con consignas claras y un documento consensuado, la multisectorial remarcó que la unidad es hoy la herramienta central frente a un modelo que -según señalaron- profundiza la desigualdad y deteriora las condiciones de vida de las mayorías.

«Transformar esta vergonzosa reforma”

«Es importante para todos encontrar la unidad que se da en esta movilización como en cada una de las que hicimos anteriormente”, se leyó ante los presentes. Y añadieron: “Tenemos que transformar esta vergonzosa reforma laboral y terminar con la debilidad de las y los trabajadores para construir un proyecto de país para todos y para todas”.

El documento sostuvo que la reforma “no es una solución a la necesidad de trabajo ni al salario de los argentinos”, sino parte de un esquema económico que provocó la caída del mercado interno y una crisis productiva que golpea a trabajadores formales, jubilados y desocupados.

«El gobierno de Javier Milei es el principal responsable de la caída del mercado interno y productivo que sufrimos los trabajadores activos, jubilados, desocupados y de la economía popular en la Argentina”, afirmaron.

Salarios, empleo y ajuste

La multisectorial rechazó “este modelo devaluatorio que ocasiona un hachazo en los salarios de activos y jubilados”, al tiempo que denunció que los ingresos “nunca alcanzaron a la inflación en su gran mayoría”. También señalaron que la caída sostenida del consumo generó una crisis en las industrias vinculadas al mercado interno.

En el documento se cuestionó además el cálculo «desactualizado” del INDEC y se advirtió que “el 70 por ciento de la población asalariada está por debajo de la canasta básica de una familia tipo”.

El diagnóstico fue aún más allá: desde la implementación de estas políticas -sostuvieron- “se cerraron treinta empresas por día y se perdieron 320 mil empleos formales”. También recordaron que antes del actual gobierno el 2,4 por ciento del PBI se destinaba a obra pública, dinamizando economías regionales que hoy atraviesan un fuerte parate.

Gobernadores bajo la lupa

Uno de los puntos más políticos del documento apuntó directamente a los mandatarios provinciales: “Esto se logró con el apoyo cómplice de los gobernadores; sin ellos no podría haberse llevado adelante”. En ese marco, señalaron que las iniciativas nacionales “fueron apoyadas por el gobernador Frigerio y por legisladores provinciales que dieron sus votos en leyes como la Ley Bases y el Pacto de Mayo”.

La acusación no es menor: en un contexto de ajuste estructural, la calle entrerriana comienza a interpelar no sólo a la Casa Rosada, sino también a quienes, desde las provincias, sostienen con sus bancas el andamiaje parlamentario del oficialismo.

Defensa del periodismo y de la organización solidaria

Durante la lectura también hubo un “No a la eliminación del Estatuto del Periodista” y un fuerte repudio a la represión “constante” que -denunciaron- sufren trabajadores de prensa en cada cobertura de movilizaciones.

Asimismo, se escuchó un “Sí rotundo al Iosper solidario” y un “No rotundo al OSER negociado de Frigerio y sus socios”, sumando así la discusión provincial al escenario nacional de conflicto.

El pedido a legisladores por el rechazo de la Reforma Laboral

La unidad como horizonte

Con la consigna unificada de “No a la reforma esclavista”, el acto concluyó con la desconcentración y el compromiso de las organizaciones políticas, gremiales y sociales de continuar organizándose y profundizando la lucha.

La jornada dejó una señal clara: frente a un modelo que, según denuncian, ajusta sobre salarios y empleo mientras prioriza compromisos financieros, la respuesta vuelve a nacer desde abajo. Y en Entre Ríos, la discusión ya no es sólo nacional, ahora también interpela al rumbo provincial y al papel que juega el gobierno de Rogelio Frigerio en el sostenimiento de esa arquitectura política.

La denuncia a los legisladores cómplices

Algo más que una protesta

Lo que ocurrió frente a Casa de Gobierno no fue sólo una movilización sectorial. Fue una interpelación directa al poder político. Porque si el programa económico de Javier Milei necesita votos en el Congreso para avanzar sobre derechos laborales conquistados durante décadas, esos votos no se explican sin la decisión política de los gobernadores.

En ese esquema, Rogelio Frigerio no aparece como un actor neutral ni como un simple administrador provincial: aparece como parte de una arquitectura de poder que habilita el ajuste, la flexibilización y el corrimiento del Estado como garante de derechos.

Solicitud a legisladores para que no apoyen la reforma

La calle entrerriana empieza a leer ese mapa con claridad. Y cuando la unidad sindical se consolida alrededor de consignas comunes -defensa del salario, del empleo, del sistema solidario de salud y del estatuto profesional del periodismo- lo que se pone en juego no es sólo una ley, sino el modelo de provincia y de país que se está construyendo.

La movilización dejó una advertencia: «este ajuste se vota en los recintos pero se siente en los hogares y cuando eso sucede, la política deja de ser una abstracción. La historia argentina demuestra que cuando los trabajadores logran organizarse en unidad, ningún alineamiento circunstancial puede ignorar indefinidamente esa fuerza.

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