Tras el encuentro de concejales en Paraná, crecen las críticas internas al aparato partidario. El diputado provincial mandato cumplido, Juan José Albornoz, cuestionó con dureza a la estructura institucional del PJ por su falta de autocrítica, el cierre político y la cercanía con el oficialismo.

Malestar territorial y un mensaje directo a la conducción
El peronismo entrerriano volvió a exhibir sus tensiones internas luego del encuentro de concejales justicialistas realizado en Paraná, donde emergió con fuerza una demanda que se repite en distintos puntos de la provincia: ordenar el partido antes que expulsar dirigentes.
En ese contexto, el ex diputado provincial mandato cumplido, Juan José Albornoz, hizo públicas una serie de declaraciones que profundizan la grieta interna y ponen en el centro del debate el funcionamiento del PJ institucional.
«Representación sobregirada” y reuniones cerradas
Albornoz apuntó directamente contra la estructura formal del partido, a la que acusó de funcionar de espaldas a la militancia.
«El PJ institucional, que ostenta ‘representación sobregirada’, no puede hacer ninguna reunión que no sea cerrada, con ingreso restringido y comunicados previamente escritos para ‘comunicar’ aceitadamente en medios afines”.
Para el dirigente, este esquema no es casual sino una forma de evitar el cuestionamiento interno. Según sostuvo, cuando se habilita mínimamente la participación, aparecen críticas “fundadas” vinculadas a la falta de autocrítica, la ausencia de democracia interna y la reiteración de nombres en las listas.
Democracia interna y renovación: el reclamo de fondo
En línea con lo expresado por concejales en el encuentro de Paraná, Albornoz insistió en la necesidad de abrir el partido a la participación real de la militancia. En ese sentido, reclamó reglas claras para la competencia interna.
«Es imprescindible habilitar primarias abiertas o, en su defecto, internas partidarias con padrón general, que permitan que las listas sean fruto de la voluntad política del conjunto”.
El planteo no es menor: pone en discusión el actual mecanismo de construcción de candidaturas y cuestiona la concentración de decisiones en una dirigencia reducida.

Normalización partidaria y crisis de representación
Uno de los ejes centrales de sus declaraciones fue la necesidad urgente de normalizar el PJ entrerriano. Para Albornoz, este paso es clave para reconstruir legitimidad y evitar repetir errores recientes.
«Hay que elegir un Consejo Provincial representativo y federal que garantice transparencia, evitando procesos turbios como el del año pasado, que terminó en división, fugas y un resultado electoral negativo”.
La referencia apunta directamente a las internas conflictivas que debilitaron al peronismo en 2023 y que, según sectores críticos, aún no han sido saldadas.
Un peronismo “cerrado” frente a un contexto social crítico
Finalmente, el dirigente gualeyo vinculó la crisis interna del PJ con su rol político frente al gobierno provincial. En un tono especialmente duro, cuestionó la actitud de la conducción partidaria.
«Mientras el pueblo enfrenta ajustes, recortes en la obra social OSER y ataques al 82% móvil, el peronismo oficial se cierra sobre sí mismo y es amable con Frigerio, abandonando el rol opositor que le dieron los votantes”.
Entre el disciplinamiento y la apertura
Las declaraciones de Albornoz no sólo reflejan un malestar individual, sino que se inscriben en un clima más amplio de cuestionamiento al rumbo del PJ entrerriano. El encuentro de concejales en Paraná dejó en claro que existe un peronismo territorial que exige participación, renovación y una postura más firme frente al gobierno.
En ese escenario, la conducción partidaria enfrenta una disyuntiva cada vez más evidente: persistir en una lógica de cierre y control interno o abrir el juego político para evitar que la crisis de representación se profundice aún más.