El derrumbe de una vivienda tras el último temporal en Paraná dejó víctimas fatales y volvió a poner en discusión las políticas de prevención y el ordenamiento urbano. Desde el oficialismo municipal apelan a la asistencia y la contención; desde la oposición, el concejal Maximiliano Paulin reclama revisar prioridades presupuestarias.

El temporal y la pérdida irreparable
El último temporal que azotó a Paraná dejó escenas de anegamientos, calles intransitables y barrios enteros bajo el agua. Pero el episodio más dramático se produjo en una vivienda precaria ubicada a la vera del Arroyo Colorado, sobre avenida Blas Parera, donde el desborde y la inestabilidad del terreno provocaron el derrumbe de la casa.
Como consecuencia del colapso, murieron dos integrantes de una misma familia, en un hecho que conmocionó a la capital entrerriana y reabrió una discusión que cada vez que llueve con intensidad vuelve al centro de la escena: la situación de quienes habitan en zonas inundables y la falta de infraestructura preventiva suficiente.
Desde el municipio se activaron los protocolos de emergencia, con intervención de Defensa Civil, asistencia social y acompañamiento a los familiares. Funcionarios comunales señalaron que se trató de un fenómeno climático de gran intensidad y destacaron los operativos desplegados antes y después de la tormenta. También remarcaron la complejidad histórica del problema habitacional en sectores ribereños y cercanos a cursos de agua.
«Gobernar es prevenir”
En paralelo al dolor de la familia afectada, el concejal de Juntos por Entre Ríos, Maximiliano Paulin, planteó la necesidad de dar un debate de fondo.
«Si queremos honrar verdaderamente cada situación dolorosa que atraviesa nuestra comunidad, el camino no es clausurar el debate, sino elevarlo”, expresó el edil en relación con la tragedia del Arroyo Colorado.
Bajo la consigna “Gobernar es prevenir”, Paulin sostuvo que discutir prioridades presupuestarias “no es buscar culpables”, sino “asumir responsabilidad institucional”. Y agregó: “Cuando se plantea la necesidad de invertir más en infraestructura preventiva, no se está señalando a una persona; se está señalando una política pública que debe mejorarse. La política madura no se construye desde la susceptibilidad, sino desde la revisión crítica de nuestras decisiones colectivas”.
Infraestructura, urbanización y deuda estructural
El planteo del concejal pone el foco en una discusión que excede a una gestión puntual: la planificación urbana, el control de asentamientos en zonas de riesgo y la inversión sostenida en obras pluviales.
En los últimos años, Paraná ha experimentado un crecimiento desordenado en determinados sectores, con familias que, ante la falta de acceso a suelo urbano seguro, se instalan en márgenes de arroyos o terrenos inestables. Cada temporal expone esa fragilidad estructural.
Paraná arrastra un déficit de 20 mil viviendas
Desde el oficialismo municipal advierten que el problema es multicausal y que requiere coordinación con la Provincia y la Nación, además de políticas habitacionales de largo plazo. Además remarcan insistentemente, la escaces de fondos y la necesidad de contar con tierras disponibles para la creación de núcleos habitacionales. La oposición, en cambio, insiste en que el presupuesto local debe reflejar con mayor contundencia la prioridad de obras hídricas y de mitigación.
Un debate que interpela a toda la dirigencia
La tragedia del Arroyo Colorado no puede reducirse a un cruce partidario. La muerte de dos vecinos interpela a toda la dirigencia política y obliga a revisar qué lugar ocupa la prevención en la agenda pública.
Entre la urgencia de la asistencia inmediata y la necesidad de planificar a largo plazo, la discusión que propone Paulin abre una pregunta incómoda pero necesaria: ¿está Paraná invirtiendo lo suficiente para evitar que cada tormenta vuelva a convertirse en una amenaza mortal?
El dolor es presente. La responsabilidad, en cambio, es una construcción colectiva que se juega en cada presupuesto, en cada obra postergada y en cada decisión política.