El 15 de julio de 2010 Argentina aprobó el matrimonio igualitario y se convirtió en el primer país de América Latina en reconocer este derecho y abrió una nueva etapa en materia de igualdad.

Este miércoles 15 de julio se cumplen 16 años de la sanción de la Ley 26.618 de Matrimonio Igualitario, la norma que en 2010 convirtió a la Argentina en el primer país de América Latina en reconocer el derecho de las personas del mismo sexo a contraer matrimonio. Casi dos décadas después, el balance deja miles de casamientos, una particularidad que la volvió única en el mundo y una batería de derechos que transformó la vida de la comunidad LGBTIQ+
La aprobación llegó en la madrugada de aquel 15 de julio, tras más de 15 horas de debate en el Senado y con la Plaza del Congreso colmada de manifestantes. La votación en la Cámara alta terminó 33 votos a favor, 27 en contra y 3 abstenciones, luego de la media sanción de Diputados. El proyecto, impulsado por las entonces legisladoras Vilma Ibarra y Silvia Augsburger, fue el resultado de años de trabajo de las organizaciones de la diversidad bajo una misma consigna: «el mismo amor, los mismos derechos».
Más allá del casamiento en sí, la ley equiparó por completo a las parejas del mismo sexo con las heterosexuales. Habilitó el acceso a la obra social del cónyuge, los derechos de herencia, la pensión por fallecimiento, la protección de la vivienda como bien de familia y la adopción conjunta, entre otros. Fue, en los hechos, un reordenamiento de la forma en que la legislación argentina concibe a las familias.
Los números a 16 años de la ley
No existen datos unificados a nivel nacional, ya que cada provincia lleva su propio registro. Aun así, las cifras oficiales dan una idea del alcance: solo en la provincia de Buenos Aires se celebraron cerca de 9.800 matrimonios igualitarios desde 2010, y en la Ciudad de Buenos Aires, casi 8.000. El primero de todos se realizó en el partido de Pilar, el 5 de agosto de 2010. A escala nacional, la FALGBT reconstruyó, a partir de datos provinciales, que más de 20.000 parejas se casaron bajo esta norma.
Hay, además, un rasgo que ubica a la ley argentina como un caso único: es aplicable también a extranjeros no residentes, lo que dio lugar al llamado «turismo igualitario». Según la FALGBT, más de 400 parejas de turistas viajaron al país solo para poder casarse.
Un antecedente para nuevos derechos
La 26.618 funcionó, además, como plataforma para otras conquistas. Dos años más tarde llegó la Ley de Identidad de Género (26.743), considerada de vanguardia a nivel mundial, y después la de Fertilización Asistida (26.862) y el decreto de reconocimiento igualitario para hijos e hijas. También marcó el pulso de la región: Brasil y Uruguay avanzaron en 2013, Colombia en 2016, Ecuador en 2019 y Chile en 2021, entre otros.
Dieciséis años después, la Ley de Matrimonio Igualitario sigue siendo una de las políticas de ampliación de derechos más reconocidas del país y una referencia para los movimientos de la diversidad dentro y fuera de la Argentina. (Crónica)