El gobernador Rogelio Frigerio había asegurado que apartaría de la gestión a todos los funcionarios ligados políticamente al exsenador Edgardo Kueider. Sin embargo, uno de los nombres señalados por esa relación permanece desempeñándose en la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, reavivando los cuestionamientos sobre el alcance real de la medida.

Según lo publicado por informedigital, Milei no formalizó el cambio y Juan Carlos Chagas, histórico socio político de Edgardo Kueider reaparece como integrante de la delegación argentina de la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande ante una obra de 14 turbinas por US$700 millones y un reclamo judicial de Entre Ríos.
Cuando el caso judicial que involucra al exsenador Edgardo Kueider tomó estado público, el gobernador Rogelio Frigerio fue categórico al sostener que no habría lugar en su administración para dirigentes identificados con el exlegislador nacional.
La decisión fue presentada como un gesto de transparencia y un intento por marcar distancia de una figura política cuya situación judicial impactó de lleno en la escena entrerriana. Sin embargo, con el paso de los meses comenzaron a aparecer interrogantes sobre el efectivo cumplimiento de aquella determinación.
Uno de ellos apunta a la continuidad de un dirigente considerado un estrecho aliado político de Kueider, quien sigue desempeñando funciones en la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, un organismo estratégico para la provincia.
La permanencia de ese funcionario contrasta con el mensaje político que había transmitido el Gobierno provincial y alimenta las críticas de sectores opositores, que advierten sobre posibles diferencias entre el discurso oficial y las decisiones administrativas.
El caso vuelve a poner bajo la lupa la política de designaciones en organismos públicos y la continuidad de dirigentes que formaron parte de distintos armados políticos durante los últimos años, especialmente aquellos vinculados al exsenador.
Hasta el momento, desde el Gobierno de Entre Ríos no hubo explicaciones públicas sobre la continuidad del funcionario ni precisiones acerca de si la promesa de desplazar a todos los referentes relacionados con Kueider continúa vigente o si existen excepciones.
La situación reabre el debate en los pasillos políticos de la provincia sobre los criterios utilizados para sostener o remover funcionarios dentro de la administración entrerriana, especialmente cuando se trata de figuras alcanzadas por compromisos políticos asumidos públicamente por el propio gobernador.