El 1º de septiembre de 2022 a las 20:52 es el intento de magnicidio a Cristina Fernández de Kirchner, Vicepresidenta de la Nación en ejercicio y, anteriormente, dos veces Presidenta de la República Argentina.

El atacante, Fernando André Sabag Montiel, apunta y gatilla en dos ocasiones con una pistola Bersa calibre 7.65 mm, con munición real en su cargador aunque no se producen los disparos, mientras Cristina Kirchner saludaba a los manifestantes al llegar al que fuera su domicilio en Recoleta.
Montiel es atrapado inmediatamente por un grupo de militantes peronistas y detenido por la Policía Federal.
Vinculado al grupo ultraderechista Revolución Federal, es procesado por el hecho junto a su ex pareja Brenda Uliarte y uno de los líderes del grupo, Gabriel Carrizo, siendo conocidos como la «Banda de los Copitos».

En julio de 2024 comienza el juicio oral por el atentado, excluyendo la investigación y pistas relacionadas a los posibles autores intelectuales del intento de asesinato.
«No la pudieron matar, por eso la proscriben», es el mensaje que se repite una y otra vez en millones de personas que entienden que la ex presidenta de Argentina está injustamente detenida cumpliendo una condenan a prisión domiciliaria.
Cristina es, para los analistas políticos moderno más serios y reconocidos del mundo, un animal político que se ganó el amor de millones pero también el odio peligroso de los intereses del poder económico más concentrado del país.