Los trabajadores nucleados en SOEVER protagonizaron una jornada histórica de protesta en Paraná contra la Ley de Consorcios Camineros y las decisiones que, según advierten, debilitan la estructura de Vialidad Provincial. El candidato a Gobernador Marcelo Casaretto acompañó la movilización y reivindicó la defensa de las fuentes laborales.

La Plaza Mansilla y los alrededores de la Casa de Gobierno volvieron a convertirse este martes en escenario de una fuerte protesta gremial. Trabajadores viales de distintos puntos de Entre Ríos llegaron a Paraná para expresar su rechazo a la Ley de Consorcios Camineros, que finalmente fue aprobada por el Senado provincial, y para reclamar por el futuro de la estructura de Vialidad Provincial.
La jornada tuvo una particularidad que marca la dimensión del conflicto: por primera vez en más de cuatro décadas, el Sindicato de Obreros y Empleados Viales de Entre Ríos (SOEVER) realizó una huelga general. Desde la organización sindical señalaron además un alto nivel de adhesión a la medida, estimado en alrededor del 85% en el conjunto de la provincia y del 70% en Paraná.
El reclamo no se limitó a la nueva legislación. Para el gremio, la discusión forma parte de un proceso más amplio que incluye la reconversión y cierre de estructuras zonales, la tercerización de tareas técnicas y distintos cambios que, según advierten, pueden afectar la capacidad operativa de Vialidad.

Consorcios Camineros: el punto de mayor conflicto
La aprobación de la Ley de Consorcios Camineros terminó de encender una disputa que venía creciendo durante las últimas semanas.
La norma crea un régimen mediante el cual asociaciones civiles sin fines de lucro podrán participar en tareas de conservación, mantenimiento, reparación y mejora de caminos rurales, principalmente sobre la red vial terciaria, comunal y vecinal. La Dirección Provincial de Vialidad continuará siendo la autoridad de aplicación y tendrá funciones de promoción, control y supervisión.
Desde el Gobierno y el oficialismo sostienen que el sistema busca ordenar y ampliar una modalidad que ya existe en la provincia, incorporando la participación de productores, vecinos y usuarios en el mantenimiento de los caminos.
Pero la mirada sindical es diametralmente opuesta.
Desde SOEVER advierten que el nuevo esquema puede significar una tercerización progresiva de tareas que históricamente estuvieron bajo responsabilidad de Vialidad, reduciendo la capacidad del Estado para planificar, ejecutar, conservar y controlar directamente la red vial entrerriana.
En términos gremiales, el conflicto trasciende una discusión sobre una herramienta administrativa: lo que está en juego, según los trabajadores, es el modelo de gestión de la obra y el mantenimiento vial y, detrás de ello, la defensa del empleo público especializado y de un organismo estatal con capacidad técnica propia.

La defensa de la fuente laboral como bandera
El concepto de fuente de trabajo volvió a ocupar el centro de la escena.
Para los trabajadores organizados, defender Vialidad no implica solamente preservar puestos laborales. También significa sostener los saberes técnicos, la experiencia acumulada y la capacidad operativa de un organismo público que tiene bajo su responsabilidad una extensa red de caminos entrerrianos.
La conducción de SOEVER viene planteando que las modificaciones impulsadas deben ser discutidas con los trabajadores y que cualquier proceso de reorganización debe contemplar tanto la continuidad laboral como el fortalecimiento de la estructura estatal.
En ese marco también aparece la preocupación por la Zonal Paraná de Vialidad, cuya reconversión había generado fuertes cuestionamientos sindicales durante agosto. Desde el organismo provincial se sostuvo que no habrá despidos y que se trata de una reorganización de recursos; el gremio, en cambio, reclama que no se avance sobre estructuras que considera indispensables para garantizar la prestación del servicio.
Casaretto, junto a los trabajadores
En medio de la movilización apareció una figura que comienza a tener cada vez mayor protagonismo en la construcción política del peronismo entrerriano: Marcelo Casaretto.
El ex diputado nacional y actual candidato a Gobernador por un sector del peronismo decidió acompañar presencialmente a los trabajadores en su marcha hacia la Casa de Gobierno.
“Hoy acompañé a los trabajadores viales, en su movilización a Casa de Gobierno, en defensa de sus fuentes de trabajo y del organismo, organizada por el SOEVER”, expresó Casaretto.
Y dejó una definición que también funciona como posicionamiento político de cara a 2027:
“Siempre junto a los trabajadores entrerrianos que luchan en defensa de sus derechos”, subrayó.
La presencia del dirigente peronista no pasó inadvertida. En un escenario donde comienza a acelerarse la discusión interna sobre candidaturas y proyectos para 2027, la decisión de mostrarse junto a una organización sindical en una jornada de alta conflictividad marca también una determinada identidad política.
Una pulseada que recién comienza
La sanción de la ley no parece cerrar el conflicto. Por el contrario, puede abrir una nueva etapa de discusión entre el Gobierno provincial y los trabajadores viales.
La diferencia de fondo es clara, mientras el oficialismo plantea que los Consorcios Camineros pueden convertirse en una herramienta complementaria para mejorar la conservación de los caminos, SOEVER interpreta que el nuevo esquema forma parte de un proceso de descentralización y tercerización que puede terminar debilitando a Vialidad Provincial.
La protesta de este martes, por su nivel de adhesión y por tratarse de la primera huelga general del gremio en más de 40 años, deja una señal política y gremial que difícilmente pueda ser ignorada.
Los trabajadores viales decidieron hacer visible el conflicto. Y, en tiempos donde la discusión sobre el rol del Estado vuelve a estar en el centro de la agenda, la defensa de Vialidad se convirtió también en una disputa por el modelo de Estado que se pretende construir en Entre Ríos.
