El diputado nacional cuestionó la investigación del atentado contra la expresidenta. Denunció que «nunca avanzó» sobre los autores intelectuales. Cargó contra Javier Milei, el Poder Judicial y los medios.

El diputado nacional Máximo Kirchner habló este martes frente a San José 1111, donde permanece detenida Cristina Fernández, a cuatro años del intento de asesinato de la expresidenta. Y en ese marco volvió a reclamar que la Justicia investigue a los autores intelectuales del atentado. El diputado aseguró que el peronismo tiene «una oportunidad» de generar una propuesta política para volver en 2027, pero advirtió que «no está proscripta Cristina. Estamos proscriptos los que la queremos votar».
El diputado nacional comenzó su discurso agradeciendo a los partidos políticos que acompañaron con su firma el documento titulado «La democracia no admite la eliminación del adversario» elaborado al cumplirse cuatro años del ataque contra la exmandataria. A partir de allí, reconstruyó el clima político y mediático de las semanas previas al intento de magnicidio y cuestionó que la investigación judicial no haya avanzado sobre los autores intelectuales del ataque.
Kirchner recordó los días de movilizaciones frente al departamento que su madre ocupaba en Juncal y Uruguay y puso el foco en el tratamiento que recibía entonces la vicepresidenta en medio del juicio por la causa «Vialidad». «Veníamos de muchísimos días de un hostigamiento permanente, constante sobre su figura», sostuvo. También recordó el vallado colocado en las inmediaciones de la vivienda y las manifestaciones que se sucedieron durante aquellas jornadas.

El líder de La Cámpora relató que, poco antes del atentado, había mantenido una reunión vinculada con el desarrollo energético del país. «Cristina venía desde el Senado de la Nación a su casa. Venía de haber recibido a la gente de Petronas por Vaca Muerta y el gas licuado, trabajando para hacer crecer su país», afirmó, y vinculó aquella agenda con la recuperación de YPF y el desarrollo de Vaca Muerta.
En ese marco, Máximo cargó contra algunos medios de comunicación, el fiscal Diego Luciani y un sector del Poder Judicial, a quienes responsabilizó por haber contribuido a generar un clima de estigmatización contra la entonces vicepresidenta. «Trataban a Cristina como una verdadera mierda humana», lanzó. Y consideró que ese proceso contribuyó a generar “el contexto» para el atentado.
En otro tramo de su discurso, cuestionó que no se haya investigado a los autores intelectuales del ataque. «Quienes diseñaron el atentado y lo financiaron hoy están fuera del alcance del Poder Judicial», afirmó, y cuestionó que la Justicia «nunca haya hecho lo más mínimo para saber cómo se pergeñó un ataque tan cobarde».
En ese tramo de su discurso también recordó una tapa periodística publicada después del ataque que planteaba una comparación entre «la bala que no salió» y el fallo judicial que posteriormente recibiría la expresidenta.

«Cristina no practica la autocompasión”
Kirchner dedicó otro tramo a describir cómo atraviesa su madre su situación actual en San José 1111. Y destacó la decisión de recurrir a instancias internacionales para reclamar por sus derechos políticos. «Esa compañera que todos los días disciplinadamente hace gimnasia, lee todo, estudia, se prepara, nos está diciendo que no nos quebremos, que puede haber momentos duros y difíciles», afirmó, y advirtió: «Cristina no practica la autocompasión ahí arriba, no dice ‘mirá lo que me pasa, mirá lo que me hacen’. Tiene la autoestima alta, se prepara».
En este marco mencionó la presentación ante Naciones Unidas y cuestionó -aunque sin dar nombres- a quienes no acompañan los reclamos para que pueda volver a competir electoralmente. «Llama la atención que muchos de esos que dicen que Cristina ya fue no acompañen el pedido para que pueda presentarse en elecciones. Si ellos tienen razón y nadie quiere a la compañera, qué más lindo que arrasarla en una elección», ironizó en un mensaje a la interna peronista. Y entonces dejó una de las frases políticas más contundentes de la jornada: «No está proscripta Cristina. Estamos proscriptos y proscriptas los y las que la queremos votar».
La defensa de la expresidenta se trasladó después al terreno económico. Kirchner vinculó su situación judicial con las decisiones que adoptó durante sus gobiernos y puso particularmente el foco sobre YPF y Vaca Muerta. Cuestionó que sectores que criticaron aquellas decisiones reivindiquen ahora los resultados energéticos obtenidos durante el gobierno de Javier Milei. «Mientras algunos lloraban por el vasito de Starbucks, seguramente esos mismos hoy festejan y dicen: ‘Mirá el superávit energético que tiene Milei’. Ese superávit energético lo construyó el peronismo», afirmó.

Críticas a Milei y la «oportunidad» del peronismo
El diputado también habló del deterioro de las condiciones de vida generado por el gobierno de Javier Milei. «La crisis económica no mira qué votás y a qué partido afiliado estás. Y eso es lo que hay que tener en cuenta», dijo. Y habló de una «degradación constante» de la vida de las personas y de la familia, de los problemas de salud mental y del suicidio entre jóvenes, que vinculó con la crisis económica.
«Los argentinos y argentinas tenemos que volver a encontrarnos, abrazarnos y a debatir y a discutir en todos los lugares que podamos al país que queremos», sostuvo. «Necesitamos mirarnos a la cara, necesitamos debatir frontalmente. Necesitamos volver a darnos una oportunidad porque nuestro país lo merece», agregó.
Ya en el tramo final, Kirchner planteó que el peronismo necesita convertirse en “una fuerza política organizada, capaz de cumplir con aquello a lo que se compromete en una elección». Y sostuvo que «ser militantes en cada lugar es tender la mano a cada argentino y argentina hasta el día que este gobierno cambie».
También afirmó que existe la posibilidad de volver a construir una mayoría política. «Tenemos una oportunidad, que podemos generar nuevamente una propuesta que contenga a millones de argentinos y argentinas», dijo.
Tras agradecer el acompañamiento a la expresidenta, le pidió a la militancia que lo escuchaba: «No se quiebren, que no les rompan la autoestima, que cada uno de nosotros vale y tiene algo para hacer en esta vida», afirmó.
«Lo que vamos a hacer es sacar nuestra patria adelante, que nuestras familias argentinas vivan mejor, que los trabajadores y trabajadoras recuperen esa plata que alguien hoy se está quedando, pero que con el gobierno de Cristina terminaba en el asado y la mesa de los domingos», concluyó.