Se cumplen hoy 50 años de La Noche de los Lápices y habrá movilizaciones y otras actividades en todo el país. Con la consigna «Hoy más que nunca luchamos con la memoria de los derechos conquistados».

Estudiantes secundarios, sobrevivientes y organismos de derechos humanos conmemoran este miércoles en La Plata los 50 años de La Noche de los Lápices, que evoca los secuestros y desapariciones forzadas de estudiantes secundarios ejecutadas por la dictadura militar en septiembre de 1976.

El operativo represivo fue ejecutado por las fuerzas de seguridad bonaerenses al mando del General Camps tras reclamos por el boleto estudiantil. La redada comenzó el 4 de septiembre con la detención de Víctor Treviño y continuó el 8 de septiembre con el secuestro de Gustavo Calotti.

Entre el 15 y el 17 de septiembre, las patrullas capturaron a más jóvenes: Horacio Acha, Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, Horacio Ungaro, María Clara Ciocchini, Daniel Racero, Claudio de Acha y Emilce Moler. Finalmente, el 21 de septiembre capturaron también a Pablo Díaz.

Pablo Diaz, 67, sobreviviente del episodio

De los diez jóvenes secuestrados en ese raid, seis siguen desaparecidos: Falcone, López Muntaner, Ungaro, Ciocchini, Racero y De Acha. Sobrevivieron únicamente cuatro alumnos: Díaz, Moler, Calotti y Patricia Miranda.

De acuerdo con los datos presentados en 1984 por la CONADEP, el 21% de los desaparecidos durante la dictadura eran estudiantes y más del 43% tenía entre 16 y 25 años.

La Plata y el país conmemoran los 50 años de La Noche de los Lápices

La última noche de Víctor Treviño en barrio Hipódromo y la tristeza que acompañó por siempre a su madre.

A Víctor Treviño lo secuestraron la noche del 10 de septiembre de 1976 en su casa de barrio Hipódromo, en La Plata. Esa fue la última vez que su familia lo vio con vida, por lo que es uno de siete desaparecidos de La Noche de los Lápices, junto a los otros seis estudiantes secundarios que fueron capturados el 16 de septiembre.

Desde ese momento, su hermana Laura Treviño lo recuerda con una mezcla de tristeza y angustia que se acrecienta cuando piensa en el tormento que pasó su madre, quien falleció sin poder reencontrarse con su hijo ni conocer el destino final de su cuerpo.

Aunque su caso no tuvo la visibilidad del resto de las víctimas de esas jornadas oscuras en la capital bonaerense, su nombre aparece mencionado en el libro que impuso el nombre de La Noche de los Lápices, y su hermana, quien ha optado por el bajo perfil, aportó su testimonio en juicios por crímenes de lesa humanidad.

En la casa de Barrio Hipódromo de donde fue secuestrado Víctor Treviño actualmente hay una baldosa que lo recuerda

En febrero de 2023, en el marco del juicio por las Brigadas de Quilmes, Lanús y Banfield, declaró durante un rato largo brindando detalles de cómo fue secuestrado su hermano, ya que ella es la única testigo que queda con vida y estaba presente en la casa de 116 entre 39 y 40.

Su testimonio también fue clave para que la Justicia condenara a prisión perpetua a diez de los imputados: Jaime Lamont Smart, Jorge Antonio Bergés, Juan Miguel Wolk, Jorge Héctor Di Pasquale, Roberto Armando Balmaceda, Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Carlos Gustavo Fontana, Carlos María Romero Pavón, Horacio Luis Castillo y Federico Antonio Minicucci; mientras que Alberto Julio Candioti, fue condenado a 25 años de prisión.

Luciano Lucero, integrante de la comunidad de estudiantes secundarios cordobeces, reflexionó sobre el momento político actual en este 16 de septiembre: «Falta mucha memoria, también es un problema estructural de cómo se enseña, cómo se educa respecto a las políticas de memoria, y a los jóvenes es muy fácil llevarlos hacia la derecha, es muy fácil convencerlos con el discurso de la derecha».

«Los jóvenes se abren al debate, los jóvenes se abren a escuchar al otro, a escuchar la opinión política del otro, la opinión personal del otro y estamos abiertos al debate, estamos abiertos a escuchar», aseguró el estudiante, y agregó: «estamos en un momento donde todo es tan violento, todo es tan de un lado o de otro, no puede ser un punto medio, que por ahí a muchos jóvenes no les gusta eso, pero sí quieren conocer, formarse y saber, y muchas veces saber viene de hablar con sus padres, con sus abuelos, y ese debate se está fomentando mucho en este momento».

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