La crisis de la obra social provincial suma un nuevo capítulo de preocupación. La Federación Médica de Entre Ríos (FEMER) resolvió por unanimidad suspender la atención médica en internaciones a los afiliados de OSER desde noviembre si no se restituyen los descuentos aplicados sobre los honorarios profesionales. A los problemas de cobertura, las demoras en los pagos y los reclamos de prestadores se suma ahora una advertencia que pone en riesgo la tranquilidad de miles de trabajadores y sus familias.

La situación de la Obra Social de Entre Ríos (OSER) vuelve a generar preocupación y coloca a sus afiliados frente a un escenario de incertidumbre. Esta vez, el conflicto involucra directamente a los profesionales médicos, que resolvieron avanzar con una medida que podría afectar la atención de pacientes internados en distintos establecimientos de salud de la provincia.
La decisión fue adoptada por unanimidad por los círculos médicos que integran la Federación Médica de Entre Ríos (FEMER), luego de una serie de reuniones con las autoridades de OSER que, según manifestaron desde la entidad, no permitieron alcanzar una solución.
El reclamo tiene como eje los descuentos aplicados por la obra social sobre los honorarios médicos correspondientes a internaciones facturadas durante los meses de junio y julio. FEMER exige la devolución de esos importes y advirtió que, si no obtiene una respuesta favorable, suspenderá la atención en internaciones a los afiliados a partir de noviembre.
Desde la Federación señalaron que las gestiones realizadas para aclarar normas, unificar criterios, corregir problemas administrativos y acordar la restitución de las sumas retenidas resultaron infructuosas.
El conflicto, que inicialmente podría interpretarse como una discusión económica entre una obra social y los prestadores, adquiere otra dimensión cuando se observa quiénes pueden terminar pagando las consecuencias: los afiliados.
Conflictos administrativos que llegan al paciente
La preocupación no se limita a los honorarios profesionales. Detrás de cada discusión por aranceles, débitos, reintegros o plazos de pago existe una prestación de salud que alguien necesita recibir.
Y cuando las diferencias entre una obra social y sus prestadores comienzan a comprometer la continuidad de los servicios, la situación deja de ser exclusivamente administrativa para convertirse en un problema que involucra directamente el derecho a la atención sanitaria.
En este contexto, también se conoció un nuevo requerimiento del Órgano de Revisión de Salud Mental de Entre Ríos, que solicitó explicaciones a OSER por las demoras en los reintegros de prestaciones psicológicas y las deudas con instituciones que atienden a personas con discapacidad.
El organismo puso especial atención en los bajos montos de los reintegros y en las demoras para hacerlos efectivos, incluso en prestaciones destinadas a personas con Certificado Único de Discapacidad (CUD).
Se trata de dos reclamos diferentes, pero que confluyen en una misma preocupación: las dificultades que están atravesando distintos sectores para garantizar la continuidad de las prestaciones vinculadas a la obra social provincial.
OSER y una respuesta que no puede esperar
La situación plantea interrogantes que necesitan respuestas concretas. ¿Qué está sucediendo con los compromisos económicos de OSER? ¿Cómo se garantiza la continuidad de las prestaciones cuando los profesionales y las instituciones reclaman pagos pendientes? ¿Qué alternativas tendrán los afiliados si finalmente se concreta la suspensión de las internaciones?
Por ahora, FEMER condicionó la aplicación de la medida a que la obra social restituya los importes reclamados. No se trata de una suspensión ya efectiva, sino de una advertencia formal que establece noviembre como horizonte para una posible interrupción de esas prestaciones.
Hasta el momento de las publicaciones que dieron cuenta del conflicto, OSER no había difundido una respuesta pública específica a los reclamos de FEMER ni al requerimiento del Órgano de Revisión.
La salud no puede quedar atrapada en una disputa de números, expedientes y compromisos administrativos. Para los trabajadores estatales, jubilados y sus familias, OSER representa mucho más que un descuento mensual en sus recibos de haberes: es la cobertura a la que recurren cuando necesitan un médico, una internación, un tratamiento o una respuesta frente a una enfermedad.
Cuando una obra social comienza a acumular conflictos con médicos, prestadores e instituciones que atienden a personas con discapacidad, la preocupación deja de ser sectorial. Se convierte en una señal de alarma para todos sus beneficiarios. Y en materia de salud, las respuestas no pueden esperar a que los conflictos terminen de agravarse.