«Ningún cargo es más importante que la estabilidad de la república», expresa al final de su mensaje subido a sus redes sociales.

Según la Constitución del Paraguay, si un presidente renuncia, pasa a convertirse en Senador Vitalicio lo cual le garantiza fueros parlamentario, esto le garantizaría evadir responsabilidades legales.
Para muchos manifestantes que se encuentran en las calles frente al Congreso, reclamando por su dinero, aseguran que este es un acto de cobardía del renunciado presidente que no se anima a enfrentar los cargos judiciales por haber sido el principal impulsor de un sistema bancario que les robó todos los ahorros a millones de ciudadanos.
La drástica decisión marca el punto máximo de la crisis institucional y política desatada en el país vecino tras la caída y disolución de ueno bank.
La salida anticipada del jefe de Estado se precipitó apenas un día después de que el Banco Central del Paraguay (BCP) dispusiera el proceso de resolución de la entidad financiera por graves problemas de solvencia. El detonante final para la dimisión de Peña fue la acción de la oposición parlamentaria, que horas antes había formalizado la presentación de un libelo acusatorio para someterlo a un juicio político. Con la entrega de su renuncia, el ahora exmandatario logró evitar el proceso de destitución en el recinto.
La pregunta ahora es si el Congreso aceptará la renuncia de Peña. Indicando además que los diputados están impulsando también, el juicio político al vicepresidente Pedro Alliana, intentando evitar el traspaso sucesorio del poder y denunciando la complicidad en la operatoria de Ueno Bank que afectó a los trabajadores públicos e inversionistas privados del país.
Recordemos que Santiago Peña asumió en agosto del 2023 y tenía un mandato constitucional hasta 2028.