Desde la Bolsa de Cereales analizaron la situación del cultivo en la provincia. Señalaron que la baja de precios internacionales y el aumento del gasoil afectan la rentabilidad y generan incertidumbre en el sector.

La producción de arroz en Entre Ríos registró una caída del 19% en la superficie sembrada durante la campaña actual, en un contexto marcado por la baja de los precios internacionales y el incremento de los costos productivos, especialmente vinculados al uso de combustible para riego.
Según explicó el responsable del Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, Pablo Fontanini, la superficie implantada pasó de 67.850 hectáreas en la campaña anterior a 54.850 en el ciclo 2025/26, lo que representa una disminución de unas 13.000 hectáreas. A nivel nacional, la caída también se hizo sentir, con una reducción del 12% en el área sembrada.
El especialista detalló que este escenario responde principalmente a la fuerte caída en los precios del arroz. Mientras que en enero del año pasado el valor del tipo largo fino -el más producido en el país- rondaba los 430.000 pesos por tonelada, actualmente se ubica cerca de los 230.000 pesos, lo que implica una baja cercana al 37% en la cotización.
A este factor se suma el aumento de los costos, especialmente en el uso de gasoil, fundamental para el sistema de riego que requiere el cultivo. Fontanini explicó que el arroz permanece entre 80 y 90 días bajo agua y demanda un alto consumo energético. En ese sentido, estimó que unas 20.000 hectáreas regadas con pozos profundos consumen alrededor de 800 litros de gasoil por hectárea, lo que totaliza unos 16 millones de litros durante la campaña.
El incremento en el precio del combustible, sumado al encarecimiento de insumos como fertilizantes, impactó directamente en la estructura de costos del productor. “El rendimiento de indiferencia es muy elevado”, indicó el especialista, al explicar que se requieren rindes superiores a los 8.000 kilos por hectárea para cubrir la inversión.
En cuanto al avance de la cosecha, se informó que ya se alcanzó el 90% del total implantado, con rendimientos promedio de entre 8.200 y 8.300 kilos por hectárea. De mantenerse las condiciones climáticas, se estima que las tareas finalizarán en el corto plazo.
No obstante, el panorama a futuro genera preocupación en el sector. Desde la entidad señalaron que, con los actuales valores internacionales y el nivel de costos, resulta difícil proyectar una expansión del cultivo en la próxima campaña. La posibilidad de recuperación dependerá, en gran medida, de una mejora en los precios o de una reducción en los costos productivos.
En la provincia, el arroz tiene un peso relevante en la economía regional, con fuerte presencia en departamentos como San Salvador, Villaguay y La Paz. Por eso, la evolución de este cultivo resulta clave para el desarrollo productivo entrerriano. (Elonce)