El intendente de Piedras Blancas, uno de los municipios más pequeños del departamento, camina las localidades como precandidato a diputado provincial en los primeros 10 lugares de la lista 2027. Detrás del armado aparecen Rosario Romero y Guillermo Michel. En el PJ del norte no cayó nada bien: «¿Por qué a dedo y por qué él, con la imagen negativa que tiene, cuando tenemos un Simino que le ganó a todo el aparato junto?».

La campaña 2027 surgió antes de tiempo en el Departamento La Paz. Y surgió a dedo.
Quien ya camina las localidades antes de que el gallo cante es Fabricio «Gino» Mesquida, el intendente de Piedras Blancas, que en cada reunión se presenta como futuro diputado provincial con lugar asegurado dentro de los primeros 10 de la lista del PJ.
¿Quién le prometió la precandidatura? Todos los cañones apuntan a Paraná. ¿Fue Rosario Romero, la intendenta de Paraná que se entromete en el armado territorial, o fue Guillermo Michel, el armador que mide todo en Entre Ríos? Lo cierto es que el aval viene de arriba, sin pasar por el consenso de abajo. Y ahí está el ruido.
¿Otra vez a dedo y con el de mayor imagen negativa?
Resulta raro, por no decir insólito, que el peronismo entrerriano vuelva a la vieja receta del dedo para definir el Departamento La Paz, y que además elija a uno de los intendentes con mayor imagen negativa del departamento según todas las mediciones que circulan.
La Paz tiene asegurado un lugar expectable dentro de los primeros 10 diputados provinciales para 2027. Un lugar de oro. ¿No era el momento de consensuar, de medir, de premiar gestión?
Porque si de gestión y de votos se trata, en el mismo departamento hay otro nombre que pide pista y que no necesita que nadie le sople el cargo. Hablamos de César Simino.
Simino no es un invento de escritorio. Es dos veces intendente de San Gustavo. Y la última no fue una elección cualquiera. Le ganó la intendencia al aparato local completo constituido por Cristina Chialva, Hermindo Müller y Carlos Gervasi, tres pesos pesados de San Gustavo, con historia, estructura y cajas.
Y hay más. Al final de la campaña, después de perder la interna con Simino, esos tres armadores se pegaron con el aparato del PRO y jugaron abiertamente para Frigerio y Milei. Con todo el Estado provincial y nacional en contra, con todo el aparato en contra, Simino igual les ganó la elección.

Ese es el dato que el PJ provincial parece no ver. Simino demostró capacidad para gobernar, capacidad para gestionar y poner a una localidad postergada como San Gustavo en constante crecimiento, y lo hizo con fondos propios, sin llorar en Paraná. Hoy, a casi tres años de su segundo mandato cuenta con un nivel de aceptación que supera el 54%.
Merece, por legitimidad, por votos y por gestión, el lugar que hoy a dedo le regalan a Mesquida.
Si el peronismo quiere volver a ser competitivo en el norte, no puede empezar la carrera 2027 eligiendo al candidato de escritorio y castigando al que ganó en la cancha. Porque en La Paz, la gente ya no come vidrio.
¿Habrá consenso o otra vez nos llevan de las narices a votar un nombre que nadie del territorio pidió?