Una encuesta realizada por la entidad junto a la Universidad Nacional de José C. Paz (UNPAZ) revela un panorama de «ajuste recesivo» con caída en las ventas, capacidad ociosa récord y una profunda incertidumbre de cara al segundo semestre. «Este modelo excluye a la mayoría de la población», alertó Juan José Sisca.

La Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME) presentó los resultados de su última encuesta del primer semestre de 2026, realizada en conjunto con la UNPAZ, la cual arroja cifras alarmantes sobre el impacto de las políticas económicas actuales en el entramado productivo nacional. El informe técnico describe un escenario “predominantemente contractivo” donde todos los indicadores reales muestran saldos negativos, poniendo en jaque la sostenibilidad de miles de puestos de trabajo.

En diálogo con Conclusión, Juan José Sisca, secretario de APYME, fue contundente al analizar la situación: “Lamentablemente la encuesta corrobora lo que venimos diciendo desde hace tiempo en el sentido de que este modelo económico excluye a las pymes, excluye al trabajo, excluye la industria… excluye a la mayoría de la población”. Según los datos aportados por el dirigente, el impacto ya se traduce en números oficiales que marcan más de 340.000 puestos de trabajo registrado perdidos y el cierre de más de 28.000 pymes en todo el país.

Los números del relevamiento empresarial reflejan una parálisis casi total de la actividad interna. De acuerdo con la encuesta, el 57,9% de los empresarios registró una fuerte caída en sus ventas. Esta falta de demanda interna se traduce en una capacidad instalada desaprovechada: el 57,9% de los encuestados redujo su capacidad de producción y “el 50% más o menos tiene la mitad de las máquinas de su taller paradas”, detalló Sisca.

A este complejo panorama se suma el incremento de los costos fijos. La presión de las tarifas energéticas, el alza de los insumos y la competencia de productos importados actúan simultáneamente sobre empresas que ya tienen sus márgenes de ganancia reducidos al mínimo. Para Sisca, el diagnóstico es claro: “Es un combo letal el modelo económico que lleva adelante este gobierno, felicitado y aplaudido por el Fondo Monetario Internacional”.

Santa Fe: el epicentro de la crisis industrial

La provincia de Santa Fe no es ajena a este proceso de desindustrialización. El secretario de APYME destacó la crítica situación de localidades que históricamente fueron motores productivos. “Villa Constitución es hoy el lugar con el índice de desempleo más alto del país”, señaló, mencionando también las dificultades que atraviesan empresas emblemáticas de la región como Celulosa, Algodonera Avellaneda o Pauni.

La falta de financiamiento es otro de los pilares que sostiene la crisis. Ante la ausencia de crédito bancario y las tasas elevadas, las pocas inversiones que se mantienen se realizan exclusivamente con recursos propios, lo que limita cualquier posibilidad de innovación tecnológica.

Un futuro incierto

Lejos de una recuperación en el corto plazo, las expectativas para la segunda mitad del año son sombrías. El informe de APYME advierte que una de cada tres empresas ya prevé medidas de ajuste para el próximo trimestre.

Sisca concluyó que los empresarios no tienen expectativas de revertir esta tendencia: “Se prevén más ajustes, más cierres de empresas, pero además más despidos, más suspensiones y reducción de horas de trabajo porque no hay ventas”. Ante esta emergencia, desde APYME resaltan la necesidad de fortalecer la unidad entre los sectores perjudicados por políticas que atentan contra los intereses de la producción y el trabajo nacional. (Diario conclusión)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *