El dirigente de La Paz habló de la necesidad de un recambio generacional, cuestionó el desorden de la administración municipal y propuso recuperar el orgullo de los trabajadores municipales. Aseguró que está dispuesto a encabezar una alternativa dentro del justicialismo, pero aclaró que lo hará “sin codear” a ningún compañero y que, si llega a la intendencia, no cobrará por ejercer el cargo.

Emilio Aroldo Castrillón volvió a poner sobre la mesa su mirada sobre el futuro político y administrativo de La Paz y dejó definiciones que exceden una eventual candidatura. En una entrevista radial realizada en la ciudad, planteó la necesidad de construir una alternativa desde el justicialismo que permita recuperar el municipio, pero desde una lógica de consenso y sin enfrentamientos internos.

“Tenemos que generar el recambio generacional”, sostuvo, al tiempo que recordó la transformación de Santa Elena para graficar que los procesos de cambio pueden ser largos.

En ese sentido, mencionó que en 1983 Domingo Daniel Rossi había advertido los problemas estructurales de Santa Elena y sostuvo que tuvieron que pasar más de cuatro décadas para que la ciudad pudiera mostrar la transformación que hoy exhibe.

“Si la transformación es lenta como la de Santa Elena, tenemos que llegar al recambio para que, al menos en 40 años, puedan mostrar un par de obras importantes”, expresó, aunque aclaró que su planteo no busca afirmar que quienes gobiernan actualmente hagan las cosas bien o mal, sino poner el foco en la necesidad de definir hacia dónde debe avanzar la ciudad.

Una alternativa sin internas ni desplazamientos

Uno de los conceptos políticos más significativos de la entrevista apareció hacia el final, cuando Castrillón se refirió directamente a la posibilidad de encabezar una propuesta electoral.

El dirigente reconoció que forma parte de un espacio político minoritario de acuerdo con los resultados de las últimas elecciones, pero sostuvo que eso no debería impedir la construcción de una alternativa amplia dentro del justicialismo.

“Sin codear a mis compañeros, les consulto si quieren que yo encabece una alternativa, lo hago sin cobrar. Yo no cobro”, afirmó.

La definición aparece acompañada de una idea central en su discurso: que quienes ocupen responsabilidades de gobierno puedan vivir con lo que perciban por la función pública y que no utilicen el Estado como complemento de actividades privadas.

Para Castrillón, existen situaciones de incompatibilidad que deben ser revisadas y funcionarios que deberían preguntarse dónde están sus prioridades cuando tienen responsabilidades públicas y, al mismo tiempo, actividades particulares.

“Hay cosas que son incompatibles. No puede ser que sean funcionarios para juntar unos mangos más en incrementar sus ingresos”, cuestionó.

Empleados municipales: “Tenemos que recuperar el orgullo”

Otro de los ejes centrales de sus declaraciones fue la situación de los trabajadores municipales.

Castrillón sostuvo que los empleados “están mal y van a seguir mal” si no cambia la representación y la política salarial. En su análisis, existe además una relación de dependencia que muchas veces lleva a que los trabajadores acepten condiciones desfavorables por necesidad y supervivencia.

Entre sus primeras medidas, en caso de acceder al gobierno municipal, planteó otorgar un incremento del 20%, revisar las recategorizaciones y analizar cuáles servicios actualmente tercerizados podrían ser prestados directamente por el municipio.

También cuestionó la falta de reconocimiento económico para trabajadores que desarrollan tareas particularmente complejas o riesgosas.

“Si hablamos del reconocimiento, aportes por salubridad y demás, pagarles 19 mil pesos es un chiste para alguien que se mete adentro de las cloacas”, señaló.

Su propuesta no se limitaría al salario. También habló de capacitación y especialización del personal, desde maquinistas hasta trabajadores capaces de manejar herramientas tecnológicas como drones.

“No pretendo que dejen de recibir esa limosna de 300 mil pesos que le dan hoy. Yo quiero que se capaciten y estén entrenados. En dos años van a obtener mucho más”, sostuvo.

Para Castrillón, el objetivo debería ser recuperar el orgullo de ser trabajador municipal, pero ligado a una mayor exigencia en la prestación de los servicios.

“Que se sienta orgulloso de ser municipal y que también se sienta orgulloso de que el vecino tenga la cuadra limpia, una mejor recolección de residuos, que tenga en mejores condiciones las calles, que funcione mejor la cloaca y que cuando haga un reclamo la respuesta sea inmediata”, explicó.

Energía, ahorro y una mirada sustentable

Entre sus propuestas apareció también una política energética basada en la generación de energía solar.

Castrillón sostuvo que el municipio destina alrededor de 2.750 millones de pesos anuales al consumo energético y planteó que una inversión en una planta solar podría permitir reducir ese gasto en el tiempo.

Su idea es que los recursos liberados puedan ser destinados a mejorar los ingresos de los trabajadores municipales.

La propuesta forma parte de una mirada más amplia sobre la administración de los recursos públicos. Ahorrar en determinados rubros para poder reasignar fondos hacia áreas consideradas prioritarias.

“Este pueblo no tiene orden”

El dirigente también fue crítico respecto de la planificación urbana de La Paz.

“Este pueblo no tiene orden. Se sigue haciendo lo que se les ocurre”, afirmó.

En ese sentido, relacionó la falta de planificación con problemas en la habilitación de terrenos, la apertura de nuevos barrios, las autorizaciones de obras y la saturación de las redes cloacales.

Para Castrillón, una ciudad que pretende crecer necesita anticiparse a esos problemas y ordenar su desarrollo, incluyendo caminos, accesos, infraestructura y servicios.

Tránsito: “Si no se toma en serio, lo saco”

Respecto del tránsito, planteó la necesidad de encarar un cambio general y puso particular énfasis en el funcionamiento del estacionamiento medido.

Su postura fue tajante: “Si no se lo toma en serio, lo saco”.

La definición se inscribe dentro de una concepción de gestión en la que las herramientas municipales deben cumplir efectivamente con el objetivo para el que fueron creadas.

Turismo: organizar un verdadero calendario

En materia turística, Castrillón sostuvo que no necesariamente es necesario modificar todo lo que se viene haciendo, pero sí ordenar la agenda de actividades.

“No se pueden hacer dos espectáculos en el mismo día y después tener diez días vacíos”, afirmó.

Propuso avanzar hacia un calendario turístico consensuado con las entidades intermedias y los distintos actores de la ciudad, entendiendo que la promoción de La Paz como destino requiere coordinación y previsibilidad.

Deporte, cultura y recuperación de espacios

En deportes, reconoció el trabajo que se viene realizando en disciplinas como aeróbic, running, maratones y mencionó a Diego Molina como una persona que, según su visión, debería continuar al frente de ese sector. «En eso es el mejor».

Al mismo tiempo, habló de la necesidad de fortalecer otras disciplinas y planteó la posibilidad de contar con una cancha de fútbol que represente a toda la ciudad, con condiciones adecuadas para recibir público. Mencionó la posibilidad de recuperar el predio de calle Hipólito Yrigoyen para el Club Congo, aunque aclaró que se trata de una visión personal y que cualquier proyecto debería contemplar las dimensiones necesarias para construir las tribunas.

Castrillón también destacó a referentes del fútbol local como «Chupete» Casís y “Chispi” Bonfantti, y valoró el crecimiento del fútbol de veteranos.

En otro tramo de la entrevista planteó recuperar dos actividades que históricamente tuvieron fuerte presencia en La Paz: el carnaval y el boxeo.

Su mirada sobre la ciudad también incluyó la cultura y el arte. Destacó la cantidad de talentos locales que actualmente están dispersos en distintos grupos y se tomó unos minutos para recordar especialmente a “Coco” Jalil, un reconocido militantes peronistas de barrio Feria a quien definió como “la mejor guitarra de todo el país”, y a su hermano Nacho «Pituco» Jalil, quien pese a ser sordo llegó a tocar junto a Los Indios Tacunau.

Una propuesta que busca abrir una discusión dentro del justicialismo

Las declaraciones de Castrillón dejan planteado un escenario en el que la discusión política hacia 2027 no aparece solamente vinculada a nombres, sino también a modelos de gestión.

Su propuesta apunta a construir una alternativa dentro del justicialismo sin confrontar con sus propios compañeros y buscando un consenso amplio que permita reunir distintas miradas.

En ese marco, su disposición a encabezar una eventual candidatura sin cobrar por ejercer la intendencia se convirtió en una de las definiciones más fuertes de la entrevista.

“Sé muy bien por qué lo haría. Si no, me dedicaría a cuidar más cosas”, sostuvo.

La frase sintetiza la idea que atravesó buena parte de su exposición: recuperar el municipio requeriría, desde su perspectiva, no solamente un cambio de nombres sino también una nueva concepción sobre el ejercicio de la función pública, el uso de los recursos, el vínculo con los trabajadores y la planificación de la ciudad.

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