El Consejo Directivo de la central obrera se reunió este jueves en la sede de Azopardo para definir la resistencia contra la reforma laboral del Gobierno.

La Confederación General del Trabajo (CGT) movió sus fichas en el tablero político. Tras un extenso encuentro en su histórica sede porteña, la conducción sindical delineó la nueva fase de su plan de lucha contra la administración de Javier Milei, en plena expectativa por un paro general.

Aunque existía una fuerte expectativa colectiva por la convocatoria a una huelga masiva, la central obrera optó por una estrategia de desgaste gradual que evita, por el momento, el llamado a un paro general de corto plazo, aunque sí se anunció un plan de acción gradual que concluirá en una medida de fuerza nacional.

La reunión del Consejo Directivo estuvo comandada por el triunvirato que integran Jorge Sola, Octavio Argüello y Cristian Jerónimo. Antes de ingresar al edificio, Jerónimo marcó la postura que unificó el reclamo cegetista al advertir que las políticas de la Casa Rosada «excluyen a los trabajadores» y golpean de manera directa al empleo y a la producción nacional.

En qué consiste el «modelo francés» adoptado por la CGT antes del paro general

De acuerdo con lo informado por Infobae, la mesa chica sindical resolvió patear el tablero metodológico y estructurar un esquema de protesta inspirado en las movilizaciones de Francia.

Este formato reemplaza el tradicional paro de 24 horas por un entramado de medidas de fuerza sectoriales, rotativas y sostenidas en el tiempo para presionar al Ejecutivo de forma escalonada.

El nuevo cronograma de la central obrera se desarrollará bajo las siguientes fases:

  • Acciones de base: Realización de asambleas informativas sorpresivas y protestas segmentadas por rama de actividad.
  • Visibilización: Campañas de difusión pública y movilizaciones callejeras focalizadas.
  • Confluencia final: Una vez madurado el escenario político y consensuado con las delegaciones regionales y las demás centrales obreras, el proceso decantará en un paro nacional acompañado de una marcha federal.

La batalla judicial y el proyecto hacia 2027

Más allá de las calles, la CGT activará una fuerte contraofensiva en los tribunales para frenar la aplicación de la Ley de Modernización Laboral. El Consejo Directivo instruyó a cada sindicato afiliado a presentar amparos y recursos judiciales con un foco prioritario: blindar la «ultraactividad» de los convenios colectivos, garantizando que los derechos y cláusulas sigan vigentes una vez vencidas las paritarias.

En paralelo, la central comenzó el diseño de un programa político propio con la mirada puesta en las elecciones de 2027, mientras repasa las denuncias ya radicadas ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT). (Minuto Uno)

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