Tras una audiencia celebrada este lunes, el Ministerio de Trabajo dictó la medida que suspende transitoriamente los despidos en la planta de Rosario y se abre una ventana de 20 días de negociaciones entre las partes, aunque la firma ratificó que cierra todas sus operaciones. El abogado de la UOM, Pablo Cerra, advirtió que es un primer paso favorable, pero que la lucha continúa. Desde el sindicato se concentraron en la sede ministerial en defensa de las fuentes laborales

El sorpresivo anuncio del cierre total de la planta de Electrolux (Frimetal SA) en Rosario dejó a 200 personas sin empleo y encendió las alarmas en el sector industrial de la provincia de Santa Fe. Ante esta situación, la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) seccional Rosario se movilizó este lunes a la sede local del Ministerio de Trabajo, donde luego de una audiencia en la que los representantes gremialesexigieron la nulidad absoluta de las cesantías, argumentando que la compañía extranjera eludió los pasos legales obligatorios para avanzar con los despidos masivos, desde la cartera laboral dictaron la conciliación obligatoria y suspendieron transitoriamente los despidos.

La resolución abre una ventana de 20 días de negociaciones, en un contexto de extrema preocupación por la pérdida de fuentes laborales. El abogado de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Pablo Cerra, y el secretario general del gremio, Antonio Donello, participaron de la audiencia donde se confirmó la medida oficial. Los referentes sindicales consideraron que se trata de un primer paso positivo gracias a la fuerza de los propios operarios, aunque advirtieron que la multinacional ratificó su intención de cerrar definitivamente las operaciones.

Durante el encuentro en la sede ministerial, no hubo presencia directa de los directivos de la firma. Según precisó el abogado del sindicato, la parte empleadora envió profesionales externos.“La empresa sigue sin dar la cara. Nadie, ningún funcionario de la empresa vino a noticiar absolutamente nada”, lamentó Cerra, quien criticó el accionar corporativo al momento de negociar. En ese sentido, el letrado relató que los enviados de la patronal se limitaron a informar que cerraban el establecimiento por una política de los accionistas orientada a la importación.

Ante los rumores que circulaban sobre el futuro de las instalaciones, el representante de la UOM fue tajante respecto de la postura transmitida por la firma y remarcó que la decisión de base no se modificó.“Aclararon expresamente que cerraban absolutamente todas las operaciones. O sea, no dejaban a nadie”, señaló Cerra para despejar dudas sobre la dura determinación empresarial que originó el conflicto y derivó en el posterior reclamo gremial.

Frente al plazo de conciliación dispuesto por la cartera laboral, el gremio y la empresa mantendrán nuevos intercambios en busca de una salida. El abogado del sindicato anticipó que existe un compromiso de llevar adelante reuniones privadas con los representantes de la compañía para intentar destrabar la situación. “Esto es la dinámica habitual de la negociación de los conflictos colectivos, tenemos charlas cotidianas”, explicó Cerra respecto a la agenda que se desarrollará durante los próximos 20 días.

Más allá de la instancia de diálogo, los trabajadores metalúrgicos se mantendrán expectantes. Cerra subrayó que el planteo de fondo sigue siendo la nulidad total de los despidos y, sobre todo,»sostener la actividad» para defender una industria que originalmente fabricaba un «producto rosarino». Asimismo, valoró la suspensión temporal de las cesantías como un triunfo inicial para el personal: “Tener trabajo es una buena noticia. El primer paso fue dado”.

Por último, desde la conducción gremial ratificaron el estado de alerta y movilización permanente. Según destacó el abogado, el reclamo de la UOM no es aislado, sino que cuenta con el respaldo activo de la CGT, que se ofreció a acompañar a los operarios a todas las instancias que resulten necesarias. “Esta es una pelea, el resultado lo veremos en el tiempo, pero que la pelea la vamos a dar y vamos a pelear por los puestos de trabajo, eso es lo que vamos a hacer”, concluyó.

“No tuvieron la decencia de llamarnos”
 

Mientras se desarrollaba la audiencia, dos de los empleados damnificados detallaron en diálogo con el móvil de Cada Día (El Tres) cómo se enteraron de la drástica decisión que tomó la firma de electrodomésticos. «El viernes a primera hora de la mañana nos llamaron desde un número de Brasil, ni siquiera tuvieron la decencia de llamarnos de acá», relató Julieta González, una de las trabajadoras afectadas.

La joven, que se desempeñaba en el área de logística, aseguró que la desvinculación se comunicó sin brindar mayores precisiones: «Se pidió más información de cuánto nos correspondía, cómo nos iban a pagar, cuestión que nunca se nos supo responder».

Por su parte, Andrés Brandán, otro de los operarios despedidos, explicó que venían de atravesar un período de suspensiones y que el panorama ya era complejo. «Sabíamos que la planta se iba apagando de a poco, porque iban apagando las líneas», detalló el trabajador, y agregó que primero cesó la fabricación de cocinas y luego la de heladeras, a la que definió como el «corazón» de la fábrica.

A pesar de la merma en la producción y de que reconocían lo difícil que era sostener la estructura con sólo dos líneas, los trabajadores conservaban la expectativa de mantener operativas las secciones de lavado y freezer, especialmente por un modelo de gran volumen cuyo costo de importación resulta elevado.

Sin embargo, la resolución de la firma extranjera fue el despido masivo.»Se tomó una decisión el día viernes de ser despedidos todos. Hablo de todo general, no quedó nadie», lamentó Brandán.

El pedido de la UOM

En diálogo con Radiópolis (Radio 2), el abogado de la UOM, Pablo Cerra,brindó detalles sobre cómo se gestó la comunicación por parte de la empresa, ubicada en Battle y Ordóñez al 3436. El letrado explicó que el viernes tenían una reunión pactada con una semana de antelación para conocer a las nuevas autoridades de la gerencia de Recursos Humanos.

Sin embargo, minutos antes del encuentro, el escenario cambió de forma radical. «El objeto de la reunión había cambiado drásticamente, no venían a presentarnos a las autoridades, sino que venían a anunciarnos el cierre del establecimiento», relató.

La decisión empresaria implica la desvinculación de todo el personal que quedaba en la fábrica de zona sur. Cerra recordó que a finales del año pasado el plantel era de 800 trabajadores, lo que demuestra una reducción progresiva, pero cuestionó las formas de la firma de capitales suecos. «Una cosa es tener reducción en la plantilla laboral, lo que no es normal es que cierren intempestivamente el establecimiento de la manera que lo hicieron», sostuvo el profesional, al tiempo que remarcó que los directivos alegaron un cambio de estrategia para la región de carácter «irreversible».

Frente a la confirmación de los despidos, el sindicato que nuclea a los trabajadores metalúrgicos solicitó una audiencia urgente en la cartera laboral, fijada para este lunes a las 10 en la sede de Ovidio Lagos y San Lorenzo, con una concentración previa de delegados, a las 9.45. La postura del gremio era tajante respecto a las indemnizaciones: el objetivo es mantener la fábrica abierta.

«Nosotros lo que estamos discutiendo son puestos de trabajo, no indemnizaciones», aseguró Cerra de forma contundente. En esa línea, el abogado precisó la estrategia legal que llevarán adelante ante los funcionarios provinciales: «Para nosotros los despidos no son válidos en función de que fueron hechos de manera ilegal porque no se hizo el procedimiento previo. Pediremos la nulidad de los despidos». Según la entidad sindical, el cese de actividades es arbitrario al no haberse tramitado el Procedimiento Preventivo de Crisis, establecido en la Ley Nacional 24.013 y el Decreto 265/02, un paso obligatorio para este tipo de escenarios de conflicto colectivo.

Efecto dominó y caída del consumo

El cierre de la histórica planta de línea blanca no solo afecta a sus empleados directos, sino que genera un profundo impacto en la cadena de valor regional. Al ser consultado sobre el futuro de las empresas que prestaban servicios a la multinacional, el abogado confirmó que es un escenario preocupante.»Es una cadena con efecto dominó», sentenció, y agregó que hay pequeños talleres que «claramente no tienen esta espalda» para soportar la pérdida de su cliente principal.

Finalmente, Cerra analizó el contexto macroeconómico que empuja a este tipo de desenlaces en la industria metalúrgica, diferenciando el comportamiento de los capitales locales frente a los extranjeros, que suelen tomar medidas drásticas ante los números negativos. Además de la apertura comercial, apuntó al deterioro del poder adquisitivo: «El problema es la baja en el consumo también, porque aún los productos que vienen de afuera y entre comillas, más baratos para satisfacer a la población, tampoco se venden». (Rosario3)

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