Un estudio de Zentrix Consultora revela que la crisis económica y las denuncias de corrupción impactan de lleno en la base simbólica de Javier Milei. La aprobación presidencial cayó al 33%, mientras que figuras opositoras como Myriam Bregman y Axel Kicillof muestran una recuperación en su imagen positiva.

La bandera de la lucha contra «la casta», principal activo político del gobierno de Javier Milei, comienza a mostrar señales de agotamiento. Según el último Monitor de Opinión Pública (MOP) de Zentrix Consultora, realizado en abril sobre 1.559 casos en todo el país, el 66,6% de los encuestados considera que el pacto anticasta se rompió y que la actual gestión ha terminado reproduciendo las prácticas que prometía combatir.

Este deterioro simbólico coincide con una situación crítica en la economía doméstica: el 81,6% de los hogares reconoce haber resignado consumos en los últimos seis meses, abarcando desde el ocio hasta necesidades básicas como alimentos y salud.

Corrupción y crisis de credibilidad

La percepción de corrupción ha dejado de ser un tema periférico para instalarse en el núcleo del descontento social. El informe destaca que:

  • El 57,3% percibe una corrupción generalizada en la gestión actual.
  • El 66,6% cree que el Gobierno no tiene un compromiso real para prevenir estos hechos.
  • Solo el 33,1% de la población mantiene su aprobación hacia la gestión presidencial.

Un dato alarmante para el oficialismo es la brecha entre la narrativa económica y la realidad de la calle: el 70,3% de los consultados afirma que los datos de inflación del INDEC no reflejan el aumento de precios que perciben en sus compras diarias. Además, el 60,4% de los encuestados asegura que sus ingresos solo alcanzan para cubrir los gastos hasta el día 20 del mes.

Imágenes políticas: ganadores y perdedores

El escenario de figuras políticas muestra cambios significativos en el humor social:

  • Javier Milei: Su imagen positiva cayó al 35,2%, frente a una negativa del 59,3%.
  • Myriam Bregman: Se posiciona como la única figura con diferencial positivo (47,3% de imagen positiva), capitalizando el descontento desde una confrontación directa con el modelo oficial.
  • Axel Kicillof: Registró una recuperación importante, superando los 40 puntos de imagen positiva (40,2%).
  • Manuel Adorni: Es uno de los más castigados, con una imagen negativa que trepa al 73,9%, afectado por su alta exposición y las recientes denuncias en su área.
  • Patricia Bullrich: Mantiene una base sólida del 40,1% de imagen positiva, logrando preservar su capital simbólico mejor que otros funcionarios del Ejecutivo.

El informe concluye que la combinación de privación material y decepción moral configura un escenario de vulnerabilidad para el oficialismo, donde el ajuste ya no es leído como una transición necesaria, sino como una experiencia cotidiana de pérdida.

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