Durante su intervención este martes en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, centró su mensaje en la brutal ofensiva sobre el territorio palestino, manifestando de manera enfática ante el pleno: «Gaza es hoy no solo el mayor cementerio infantil del mundo, también es la zona con más niños que han sufrido amputaciones. Gaza es el campo de concentración más inhumano, más vergonzoso de nuestra época».

El mandatario denunció la «mentalidad genocida» de Israel y un terrorismo de Estado que ha provocado la muerte de cerca de 74.000 palestinos. Estas duras declaraciones sobre la catástrofe humanitaria y los abusos cometidos en el enclave provocaron que la delegación israelí abandonara la sala en señal de protesta.
En su llamado a la justicia global, Erdogan criticó como una injusticia que Estados Unidos vetara por segundo año consecutivo el viaje del presidente palestino Mahmud Abás a Nueva York, exhortó a la comunidad internacional a incrementar la presión sobre Israel y abogó por reformas estructurales en el Consejo de Seguridad para garantizar un orden mundial verdaderamente justo.