Aunque no adherirán al paro nacional previsto para el 21 y 22 de octubre, las clínicas y sanatorios de Entre Ríos advierten que los aranceles insuficientes, los pagos desdoblados y las restricciones a las prestaciones comprometen el funcionamiento del sistema de salud privado.

Las clínicas privadas y los sanatorios de Entre Ríos mantendrán la atención a los afiliados del PAMI durante el paro de 48 horas anunciado a nivel nacional para este miércoles 21 y jueves 22 de octubre. Sin embargo, la decisión de continuar con las prestaciones no significa que el conflicto esté resuelto. Por el contrario, desde el sector advierten que la situación económica es cada vez más delicada y que las respuestas siguen sin llegar al ritmo que exige la realidad sanitaria.
La presidenta de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Entre Ríos (ACLER), Silvia D’Agostino, confirmó que las instituciones nucleadas en las entidades que representan al sector en la provincia no se sumarán a la medida de fuerza. La decisión responde a que las negociaciones con la obra social continúan abiertas y consideran que todavía hay margen para intentar alcanzar un acuerdo.
“Nosotros todavía estamos trabajando, lo cual no significa que está solucionado el problema”, advirtió D’Agostino, al dejar en claro que la continuidad de la atención no debe interpretarse como una señal de normalidad.
Aranceles atrasados y costos que no dan tregua
Uno de los principales reclamos del sector apunta a la falta de actualización de los valores que PAMI reconoce por las prestaciones médicas. Según explicó la titular de ACLER, el atraso acumulado desde diciembre de 2023 ronda el 110%, una brecha que dificulta cubrir los costos operativos de las instituciones.
La situación se agrava por los pagos desdoblados. D’Agostino señaló que durante varios meses los prestadores cobraron en dos partes y que tampoco cuentan con una fecha precisa para percibir los fondos, una incertidumbre que complica la planificación financiera y el cumplimiento de las obligaciones cotidianas.
A este escenario se suma, según la dirigente, la eliminación del impuesto PAIS, que dejó a PAMI sin una fuente de recursos que no habría sido reemplazada, pese a las gestiones realizadas ante las autoridades de la obra social y del Ministerio de Salud.
En este contexto, las clínicas reclaman una recomposición arancelaria que acompañe el aumento de los costos y permita sostener la atención sin poner en riesgo la continuidad de los servicios.
Restricciones que también afectan a los pacientes
Las dificultades no se limitan a la cuestión financiera. Desde ACLER también cuestionaron los topes que aparecen en el sistema al momento de cargar determinadas prestaciones, como radiografías y ecografías.
Según explicó D’Agostino, los sanatorios no siempre conocen de antemano cuántos estudios pueden realizar durante el mes. En algunos casos, la restricción se detecta cuando el paciente intenta acceder a la práctica, lo que puede obligarlo a postergar el estudio hasta el mes siguiente o incluso más adelante.
El problema deja en evidencia que la crisis económica del sistema sanitario no se reduce a una discusión entre prestadores y financiadores. Cuando los recursos no alcanzan y las autorizaciones se restringen, las consecuencias pueden trasladarse directamente a quienes necesitan atención médica.
Sin paro por ahora, pero con un escenario incierto
La decisión de no adherir a la medida nacional representa un alivio inmediato para los afiliados entrerrianos de PAMI, que podrán continuar atendiéndose en las clínicas privadas y sanatorios de la provincia. Sin embargo, la continuidad de las prestaciones convive con un panorama de incertidumbre y con reclamos que todavía esperan respuestas concretas.
Desde ACLER ratificaron que seguirán negociando para conseguir una actualización de los aranceles y mejores condiciones de funcionamiento. La posibilidad de adoptar medidas posteriores, no obstante, permanece abierta.
La advertencia del sector vuelve a poner sobre la mesa una discusión central para el sistema de salud: sostener la atención requiere algo más que evitar un paro. Hace falta garantizar recursos suficientes, pagos previsibles y condiciones que permitan a las instituciones funcionar sin trasladar las dificultades a los pacientes.
Fuente: Elonce.com, “Clínicas mantendrán la atención a PAMI en Entre Ríos, pero advierten: ‘La situación es grave’”.