La despedida del músico reunió a una multitud inédita. La fila llegó a medir ocho kilómetros y el velorio se extendió hasta que ingresaron los últimos seguidores.

La despedida de Carlos Alberto “Indio” Solari convocó a cerca de un millón de personas en Villa Domínico y se transformó en una de las movilizaciones populares más impactantes vinculadas a la cultura argentina. El velorio del histórico líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota comenzó antes de lo previsto, reunió filas de hasta ocho kilómetros y permaneció abierto hasta que los últimos fanáticos pudieron darle el adiós.
Una convocatoria sin precedentes
Miles de personas comenzaron a acercarse desde la noche del sábado al entorno del Microestadio José María Gatica, ubicado en el Parque Los Derechos del Trabajador de Villa Domínico, partido de Avellaneda. La cantidad de seguidores que llegaron al lugar obligó a adelantar la apertura de las puertas una hora respecto del horario inicialmente previsto.
Según estimaciones difundidas por voceros del Ministerio de Seguridad bonaerense y por la organización del evento, la concurrencia podría haber alcanzado el millón de asistentes. Durante gran parte de la jornada se registró un flujo cercano a las 15.000 personas por hora, mientras las filas avanzaban por más de 70 cuadras y llegaban hasta las inmediaciones del Puente Pueyrredón.
La magnitud de la convocatoria llevó a las autoridades y a la familia del músico a evaluar distintas alternativas para garantizar que todos los seguidores pudieran ingresar al predio y participar de la despedida.
El último homenaje al líder de Los Redondos
El fallecimiento de Solari fue informado el viernes 5 de junio, cuando tenía 77 años. El fundador de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado fue hallado sin vida en la piscina de su vivienda de Parque Leloir, en Ituzaingó. Posteriormente, la autopsia determinó que la causa de muerte fue un accidente cerebrovascular (ACV).
La despedida se desarrolló en el Polideportivo Municipal José María Gatica, un espacio que se vio completamente desbordado por la cantidad de personas que llegaron desde distintos puntos del país para rendir homenaje a una de las figuras más influyentes de la historia del rock nacional.
Desde el operativo de seguridad solicitaron que los asistentes evitaran dejar más objetos alrededor del féretro debido a que “no hay prácticamente más lugar” para nuevas ofrendas.
Entre lágrimas, canciones y aplausos
A lo largo del día, la despedida estuvo marcada por escenas de profunda emoción. Fanáticos de distintas generaciones aguardaron durante horas para pasar frente al féretro y expresar su afecto mediante flores, camisetas, banderas y mensajes de agradecimiento.
En un comunicado difundido por allegados del artista a través de sus canales oficiales, describieron el clima que se vivía en el lugar: “La fila avanza. La gente llega a verlo. Aplaude, llora, le habla, le canta, le tira flores, camisetas, banderas. La despedida del Indio es una rara mezcla de desgarro y agradecimiento eterno”.
Por su parte, la familia agradeció el acompañamiento recibido y pidió que la despedida continuara “en paz”, además de remarcar que habría “lugar” para que todos los seguidores pudieran acercarse a darle el último adiós.
El seguimiento de Axel Kicillof y el cierre de la despedida
Durante la jornada, el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, siguió de cerca el desarrollo del operativo dispuesto para ordenar el ingreso de la multitud. El mandatario sostuvo que su gestión trabajó para garantizar una despedida masiva y organizada, luego de que no prosperara la posibilidad de realizar el funeral en el Congreso.
Kicillof también expresó públicamente su pesar por la muerte del cantante y afirmó sentirse “un ricotero más” ante la pérdida de una figura que marcó a varias generaciones.
La despedida pública concluyó durante la madrugada del lunes. Según informaron las autoridades bonaerenses, a las 6:00 se dio por finalizado el acceso al velatorio, tal como había sido dispuesto por la familia de Solari. Al momento del cierre ya no quedaban personas esperando para ingresar al predio ni en sus inmediaciones.
Tras el final del homenaje, el Municipio de Avellaneda comenzó las tareas de limpieza y reacondicionamiento del lugar, además de trabajar en la normalización de la circulación en la zona. De esta manera, concluyó una despedida que reunió a cientos de miles de personas y que, según las estimaciones oficiales, podría haber alcanzado cerca de un millón de fanáticos, convirtiéndose en una de las convocatorias más multitudinarias de la historia reciente vinculadas a un artista argentino. (Ámbito)