Según datos internos y encuestas recientes, la percepción de que el presidente Javier Milei enfrenta problemas mentales ha aumentado de manera significativa en los últimos meses, generando alarma entre funcionarios y estrategas del gobierno.

Varios focus group realizados por el propio oficialismo revelan un deterioro en la imagen del mandatario. Participantes de distintos perfiles sociodemográficos expresaron, de forma recurrente, dudas sobre la estabilidad emocional y la salud mental del Presidente, asociando su estilo comunicacional, sus exabruptos y sus apariciones públicas con posibles “problemas mentales”.
“En los focus group la gente ya no lo justifica como ‘es su forma de ser’. Ahora directamente dicen que parece desequilibrado o que no está en condiciones de gobernar”, confiaron extraoficialmente.
Las encuestas cuantitativas reflejan esta tendencia. El aumento es más pronunciado se da entre votantes propios e independientes, que alguna vez lo acompañaron. El diagnóstico interno es que la acumulación de mensajes virales, intervenciones mediáticas agresivas y algunos episodios recientes han contribuido a consolidar esta narrativa. Aunque descartan cualquier problema de salud y lo atribuyen las a una “campaña kirchnerista”. (Crónica Política)