Un informe reciente advierte sobre el aumento sostenido de trabajadores con más de una ocupación. Se vincula directamente con la caída del poder adquisitivo. El fenómeno atraviesa distintos niveles sociales, refleja tensiones en los ingresos y plantea nuevos desafíos en la organización del empleo. No resuelve la informalidad ni la falta de protección social.

Crece el pluriempleo y se consolida como tendencia

Un informe de la Fundación Encuentro señala que el pluriempleo se posiciona como un rasgo cada vez más extendido del mercado laboral argentino. Durante 2025, el fenómeno alcanzó a 1,6 millones de trabajadores y trabajadoras, con presencia en múltiples sectores y territorios.

El crecimiento no se interpreta como una mejora en la calidad del empleo, sino como una respuesta frente a ingresos insuficientes.

Más trabajos no implica mejores condiciones

Los datos indican que quienes cuentan con más de una ocupación registran ingresos promedio y medianos más altos. Sin embargo, esta diferencia se explica por la acumulación de empleos y no por mejores condiciones laborales.

En este escenario, el pluriempleo aparece como una intensificación del trabajo, donde las personas suman horas y responsabilidades para sostener sus ingresos.

Un fenómeno con dos caras

El informe describe una estructura dual:

  • En sectores de bajos ingresos, el pluriempleo funciona como estrategia de subsistencia
  • En niveles más altos, se vincula con la ampliación o diversificación de ingresos

Esta dinámica muestra que el fenómeno no se limita a la precariedad, aunque se encuentra atravesado por desigualdades estructurales del mercado laboral.

Brechas de género y organización del trabajo

Las mujeres presentan tasas más altas de pluriempleo. Su mayor participación se da en ocupaciones fragmentadas y con menor remuneración.

En muchos casos, el pluriempleo se vincula con la necesidad de compatibilizar ingresos con tareas de cuidado, lo que refuerza desigualdades existentes.

Jefes de hogar y estrategias familiares

El informe destaca que el pluriempleo se concentra en jefes y jefas de hogar, especialmente en edades centrales. Esto sugiere que no se trata de un ingreso adicional, sino de una estrategia clave para sostener la economía familiar.

Impacto en la protección social

A pesar de que algunos trabajadores cuentan con aportes jubilatorios, persiste una proporción significativa de empleo no registrado. La combinación de múltiples trabajos no logra cerrar las brechas de cobertura social.

Por el contrario, en muchos casos reorganiza la fragmentación del sistema laboral.

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