Desde su regreso al poder, Trump solo tuvo 27 días en los que hubo más gente aprobando que desaprobando su gestión, y su balance neto de imagen es el peor para un presidente estadounidense en esta etapa del mandato desde 1953. Este nuevo presunto atentado contra su vida llega en su momento de mayor imagen negativa en la sociedad norteamericana.

En su segundo gobierno, la caída no se detuvo a los 100 días: después de más de 400 jornadas en el cargo, su curva de aprobación sigue inclinada hacia abajo.
Ni la agenda antiinmigrante ni el discurso económico alcanzan para contener el desgaste, pero el verdadero punto de inflexión es la guerra con Irán, que analistas como Nate Silver describen como «el mayor error político de Trump».
Mientras suben los combustibles y empeora la percepción sobre el costo de vida, encuestas nacionales muestran aprobaciones que rondan entre el 30 y el 36%, con pisos de desaprobación cercanos al 60%.

Biden había sido impopular, pero Trump logró superarlo: hoy tiene peores números que su predecesor en el mismo momento del ciclo presidencial.
Esta combinación de guerra costosa, inflación persistente y radicalización interna deja a un presidente en campaña permanente, cada vez más encerrado en su núcleo duro y con menos margen para construir mayorías estables.
El tablero global sigue girando alrededor de la Casa Blanca, pero en casa Trump enfrenta algo más difícil de controlar: el voto de una sociedad cansada, polarizada y golpeada en el bolsillo.

Qué se sabe del hombre que intentó atacar a Trump
Según trascendió en medios de comunicación estadounidense, el atacante fue identificado como Allen Cole, un hombre de 31 años de California.
Según surge de su cuenta en LinkedIn, Cole es docente en una institución especializada en la preparación de jóvenes para el ingreso a la universidad. A su vez, en forma autónoma, tiene un proyecto de desarrollo de videojuegos. Tiene un título en ingeniería mecánica por la California Institute of Technology y una maestría en ciencias de la computación obtenida en la Universidad Estadual de California.
Según reportes de medios estadounidenses, Cole es un votante registrado en el Estado de California, sin preferencias partidarias –lo que constituye un requisito para votar en las elecciones primarias–.

En octubre de 2024 realizó una donación de 25 dólares a la campaña presidencial de Kamala Harris, de acuerdo a información de la Federal Election Comission. Este constituye su único aporte a una campaña que consta en registros públicamente accesibles.
Allen Cole envió un mensaje a miembros de su familia pocos minutos antes del ataque, en el cual expresó sus objetivos y motivaciones. El texto, cuya existencia fue referida por Donald Trump en la conferencia de prensa del día domingo, fue publicado por el New York Post.
En el mismo, Cole expresa su intención de llevar adelante un ataque contra funcionarios de la administración, priorizando a aquellos de mayor rango. “Ya no estoy dispuesto a permitir que un pedófilo, violador y traidor manche mis manos con sus crímenes”, escribió.