La viceintendenta de La Paz respondió a las críticas por la presencia territorial del Concejo Deliberante y reivindicó el vínculo directo con las instituciones y los vecinos. “Cuando uno asume un compromiso, tiene que cumplirlo”, planteó.

La discusión sobre el rol del Concejo Deliberante de La Paz y su presencia en el territorio sumó en las últimas horas una nueva voz. La viceintendenta y presidenta del cuerpo legislativo, Stella Wensel, respondió a los cuestionamientos vinculados con la falta de presencia de algunos concejales y puso el acento en una cuestión que considera central: la responsabilidad individual que implica asumir una banca.

Wensel abordó el tema durante una entrevista en Radio Top, en el programa “Los ciudadanos tienen la palabra”, conducido por Mariela Hidalgo, donde dejó planteada una mirada que trasciende la discusión coyuntural y apunta directamente al vínculo entre quienes ocupan cargos públicos y la sociedad.
Para la viceintendenta, el ejercicio de la representación política no debería limitarse al recinto ni a la participación en las sesiones. La tarea de un concejal también implica mantener contacto con las instituciones, escuchar las demandas de los vecinos y conocer de primera mano las distintas realidades de la ciudad.

En ese sentido, Wensel remarcó la importancia de los compromisos asumidos, tanto durante una campaña electoral como posteriormente al momento de ocupar una función pública. La idea que atraviesa su planteo es que cada dirigente debe asumir las consecuencias y responsabilidades propias del lugar que decidió ocupar.
“Cada concejal debe hacerse responsable del compromiso que asumió” fue precisamente el concepto que tomó Infopaer para titular su publicación sobre las declaraciones de la viceintendenta.

El territorio como espacio de representación
La discusión vuelve a colocar sobre la mesa una cuestión recurrente en la política local y nos invita a preguntarnos ¿cuánto deben caminar las instituciones para encontrarse con la sociedad?.
En el caso del Concejo Deliberante, la presencia territorial puede convertirse en una herramienta fundamental para fortalecer la representación. No solamente para atender reclamos puntuales, sino también para generar canales permanentes de diálogo con clubes, escuelas, organizaciones sociales, entidades intermedias, comerciantes, productores y vecinos.

La posición expresada por Wensel parece ir en esa dirección: el compromiso institucional no termina en el acto electoral ni comienza y termina en una sesión del Concejo. La representación supone una tarea cotidiana y una responsabilidad frente a quienes depositaron su confianza en cada dirigente.
Una definición que también interpela hacia adentro
Más allá de la polémica puntual por la presencia territorial, las declaraciones de Wensel pueden leerse también como una definición hacia el interior del propio espacio político que conduce el municipio.

La viceintendenta coloca la responsabilidad en cada concejal y evita plantear la cuestión únicamente como una obligación de la conducción del cuerpo. En otras palabras, sostiene que quienes asumieron una banca tienen también la responsabilidad personal de cumplir con aquello que prometieron y con el rol que la sociedad les asignó.
En un escenario donde la política enfrenta una creciente demanda de cercanía y respuestas concretas, la discusión sobre el territorio adquiere otra dimensión. Estar, escuchar y acompañar a las instituciones y a los vecinos también forma parte del ejercicio de la representación.

Y allí parece estar el eje de la posición de Wensel: los cargos públicos no son solamente lugares de decisión, sino también espacios de compromiso. Porque detrás de cada banca hay una expectativa ciudadana y, fundamentalmente, una responsabilidad que no puede delegarse.