El dato fue aportado por la Fundación Observatorio Pyme, que apuntó: “Desde hace cinco trimestres, la mayoría de las empresas registra una rentabilidad inferior a la de un año atrás”.

La producción de las pequeñas y medianas empresas (pymes) cayó un 11% durante el segundo trimestre del año –en comparación a igual período de 2025–, mientras que los niveles de empleo se desplomaron un 4,5%. En base a datos aportados por la Fundación Observatorio Pyme, ambas variables acumularon tres años –o trece trimestres– con bajas ininterrumpidas.
El informe destacó que la producción industrial de las pymes cayó “al nivel más bajo de los últimos siete años”, y reseñó que “las empresas pequeñas se mostraron mucho más afectadas que las medianas”. Paralelamente, hace un año y medio que más del 50% de las compañías pierden rentabilidad y acotan sus posibilidades de invertir.

simismo, el 81% de las pymes industriales relevadas manifestaron estar preocupadas por la caída de la demanda, un ítem que destacó como el principal problema que atraviesan las empresas. Como segunda preocupación apareció, por primera vez, la tensión en la cadena de pagos: el 62% de las unidades productivas sufrieron atrasos en los pagos de sus clientes. El 60% de los casos también manifestó temores por el costo de las materias primas y el 47% expresó su malestar ante la apertura de importaciones.
Si bien el estudio apuntó que las ventas mejoraron con respecto al primer trimestre del año –esto se debió a motivos estacionales–, aclaró que los niveles “permanecen relativamente bajos”. El volumen de producción viene en caída desde el período abril-junio de 2023: el desplome más alto se registró en el segundo trimestre del 2024 (con una baja del 17%).
La cantidad de trabajadores en las pequeñas y medianas empresas del país también viene en caída libre: se reportaron bajas desde el segundo trimestre del 2023, mientras que el descenso más alto registrado en el período fue de 6,6% y se registró entre julio y septiembre de 2024.
Además, el 24% de las pymes incurrió en atrasos en sus propios vencimientos (cifra que se duplicó en un año), sufriendo alteraciones en el pago de impuestos y a proveedores. Ante este escenario, las empresas exigieron alivios tributarios, como un reducción de Ingresos Brutos (medida prioritaria para un tercio de las industrias), seguida por la rebaja en las contribuciones patronales (requerida por el 30% de las firmas como una medida indispensable para amortiguar el impacto sobre el empleo).
La preocupación por el avance de bienes e insumos importados, en tanto, se mantuvo en niveles críticos y alcanzó al 47% de las pymes. Frente a la pérdida de mercado interno, las empresas implementaron diferentes estrategias de supervivencia y reestructuración: el 25% reemplazó insumos nacionales o parte de su producción propia por bienes importados; y el 15% optó por complementar su oferta con productos terminados del exterior).
Siete de cada diez pymes relevadas manifestaron que los costos subieron por encima de los precios, mientras que el 69% de las unidades dijo que su rentabilidad empeoró con respecto a la que tenían hace un año. Asimismo, la producción de las pequeñas industrias presentó una evolución inferior a las medianas.
Al analizar el aumento de costos, se destacaron las subas en energía, transporte, mano de obra y en las principales materias primas utilizadas por las firmas.
Como se mencionó anteriormente, una de cada cuatro pymes dijo tener al menos un atraso en sus pagos: el 17,3% postergó el abono de impuestos; el 15,3% aplazó el desembolso a proveedores; y el 8,6% incumplió sus compromisos bancarios. (Diario Conclusión)


