Un informe privado revela que la producción textil cayó 23% interanual en abril, el empleo se desplomó 20% desde diciembre de 2023 y la capacidad instalada está en mínimos históricos, mientras los precios de la indumentaria aumentan muy por debajo de la inflación general.

La industria textil argentina atraviesa su peor momento en décadas, con más de la mitad de su capacidad productiva paralizada, una sangría de puestos de trabajo que la convierte en el sector que más empleo perdió en la gestión de Javier Milei y una política de precios que, lejos de acompañar la inflación, se mantiene rezagada por la profunda caída del consumo. Así lo refleja un informe de la Fundación Protejer, con datos de la primera mitad del año, que pinta un panorama desolador para una de las ramas industriales más golpeadas por la apertura de importaciones y la competencia desleal del contrabando.

De acuerdo con el reporte, en abril de 2026 la actividad textil sufrió una contracción del 23% interanual y del 31% en comparación con el mismo mes de 2024. Durante el primer cuatrimestre, el sector acumuló una caída del 25,5% respecto del año anterior y del 32,3% frente a 2023. El rubro de prendas de vestir y calzado, por su parte, registró una baja del 8,8% interanual, con el calzado como el segmento más afectado dentro de ese universo, con una retracción del 14,3%.

El informe también revela que la industria textil operó en abril al 42,4% de su capacidad instalada, uno de los niveles más bajos de la historia. Pero el dato más alarmante es el promedio del primer cuatrimestre, que apenas alcanzó el 36,6%, lo que implica que más de 6 de cada 10 máquinas permanecen paradas en las fábricas. Solo la pandemia de Covid-19 había registrado un desempeño peor en este indicador.

Frente a un escenario de caída profunda del consumo, la mayoría de las empresas textiles optaron por ajustar precios por debajo de la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC). Mientras la inflación general de mayo de 2026 fue del 2,1% mensual y del 33,2% interanual, el rubro de prendas de vestir y calzado aumentó solo un 0,3% mensual y un 12% interanual, posicionándose como el sector con menor crecimiento de precios de toda la economía. Desde diciembre de 2023, la indumentaria acumula un incremento del 126%, muy por debajo del 228,5% del nivel general del IPC.

El empleo es quizás el dato más preocupante. Según el estudio, el sector textil, de confecciones, cuero y calzado registró la caída porcentual de empleo asalariado registrado más alta de toda la economía, con un desplome del 20% entre diciembre de 2023 y marzo de 2026. Esto significó la destrucción de 24.097 puestos de trabajo directos. Además, en el mismo período, la cadena de valor perdió 874 empresas productivas registradas, lo que representa una caída del 14% en el tejido industrial del sector.

El informe de la Fundación Protejer atribuye esta crisis al desmantelamiento de las medidas de protección que rigieron durante las últimas dos décadas, sumado a la competencia de importaciones a través de plataformas chinas y al impacto del contrabando. Con plantas paradas, despidos en aumento y precios que no logran cubrir costos, la industria textil se encuentra en un punto crítico que exige, según los especialistas, una revisión urgente de las políticas comerciales para evitar su colapso definitivo. (Infogremiales)

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