Con el río Paraná en ascenso, la ciudad del norte entrerriano enfrenta un escenario que mantiene en alerta a los vecinos de las zonas ribereñas. La altura del cauce, sumada al riesgo de lluvias intensas y al comportamiento de los arroyos Cabayú Cuatiá y Los Paraísos, reaviva el temor a que se repita una de las peores inundaciones de su historia reciente.

Por Roberto García

La ciudad de La Paz, en el norte de Entre Ríos, vuelve a mirar con atención el comportamiento del río Paraná. La crecida del cauce y los antecedentes de inundaciones extremas mantienen latente una preocupación que va más allá de la altura registrada frente al puerto: qué podría ocurrir si, en medio de este escenario, se producen precipitaciones abundantes en pocas horas.

De acuerdo con los valores de referencia aportados para esta nota, el río se encuentra en torno a los 5,30 metros frente al puerto de La Paz. La emergencia se ubicaría aproximadamente entre los 5,70 y 5,80 metros, mientras que una altura de entre 6,15 y 6,20 metros marcaría un escenario de evacuaciones. Estos umbrales deben interpretarse según los protocolos y las mediciones oficiales vigentes. pero hay una particularidad geográfica que vuelve especialmente vulnerable a la ciudad y es que La Paz no solamente convive con el río Paraná, también está atravesada por los arroyos Cabayú Cuatiá y Los Paraísos, dos cursos de agua que pueden desbordarse cuando reciben grandes volúmenes de lluvia en poco tiempo. Es precisamente esa combinación la que genera inquietud.

El antecedente de 2016: una inundación que La Paz no olvida

Imágenes de archivo, inundación abril 2016

La memoria colectiva de los paceños vuelve inevitablemente a abril de 2016, cuando la ciudad sufrió una inundación histórica que dejó a cientos de familias evacuadas y a numerosos barrios bajo el agua.

El 5 de abril de aquel año, las precipitaciones superaron los 200 milímetros en apenas dos horas, según informó TN, mientras que otros reportes periodísticos consignaron registros de más de 260 milímetros en menos de dos horas. La enorme cantidad de agua provocó el desborde de los arroyos que atraviesan la ciudad y generó una emergencia de grandes dimensiones.

El problema no fue solamente la lluvia ni solamente la crecida del Paraná, sino la coincidencia de ambos fenómenos.

Ese antecedente es el que hoy vuelve a cobrar relevancia. Si se registraran lluvias intensas sobre la ciudad y su zona de influencia, los arroyos Cabayú Cuatiá y Los Paraísos podrían recibir grandes caudales y desbordarse. Además, con el Paraná alto, el escurrimiento hacia el río podría verse dificultado, aumentando el riesgo para los sectores ribereños y las zonas bajas.

La historia de 2016 demuestra que una inundación de estas características puede desarrollarse en muy poco tiempo. Por eso, el seguimiento meteorológico resulta tan importante como el monitoreo de la altura del río.

Imagen aérea actual de la zona ribereña de la ciudad. Avance del agua del río sobre la costa

El Paraná sigue creciendo y la alerta se acerca

Las últimas referencias públicas consultadas muestran una tendencia que requiere atención. En la primera quincena de octubre se informó que las proyecciones hidrométricas anticipaban una altura de entre 5,75 y 5,95 metros para el comienzo de la semana siguiente, por encima del nivel de alerta de 5,80 metros.

Por su parte, el Ente Autárquico Puerto La Paz y Márquez difundió recomendaciones preventivas ante el ascenso del río, con especial atención a las embarcaciones, las instalaciones portuarias y los sectores bajos de la ribera.

Los niveles de referencia en La Paz para tener en cuenta

5,30 m es la altura mencionada para el escenario actual. Es importante contrastarla con la última lectura oficial de Prefectura.
5,80 m es el nivel de alerta que se identifica como el umbral de referencia informado para el puerto local.
6,15 m sería el nivel de evacuación como umbral de referencia que no reemplaza las decisiones de Defensa Civil según cada sector.

Una imagen que se repite en estos días en La Paz. Traslado de hacienda desde la isla al Puerto para reubicar a los animales en campos y emprendimientos Feedlot

Los niveles son referencias orientativas. Las lecturas y los pronósticos pueden variar; para decisiones preventivas deben consultarse los organismos oficiales.

Al momento de elaborar esta nota, la última lectura pública localizada de Prefectura para La Paz correspondía al 19 de octubre y marcaba 5,15 metros. Por eso, la cifra de 5,30 metros debe tomarse como un dato aportado para esta cobertura, pendiente de confirmación con una medición oficial actualizada.

Los arroyos, una preocupación que va más allá de la altura del río

Por ese motivo, las tareas de limpieza y mantenimiento de los cauces, la vigilancia de los sectores vulnerables, el seguimiento de los pronósticos y la preparación de eventuales evacuaciones adquieren especial importancia.

El municipio informó el 19 de octubre que Defensa Civil había mantenido una reunión para coordinar acciones preventivas ante la creciente del Paraná y organizar el seguimiento de la situación. También se habían informado trabajos sobre la ribera y la limpieza de los arroyos para facilitar el escurrimiento del agua.

La crecida también golpea aguas arriba

La preocupación no se limita a Entre Ríos. En el tramo superior del Paraná, las inundaciones ya provocaron evacuaciones en sectores vulnerables de Paraguay.

La propia Itaipú Binacional informó que, durante octubre, debió intensificar el traslado preventivo de familias del barrio San Rafael, en Ciudad del Este, ante el avance de las aguas. Para el 16 de octubre, la entidad reportaba asistencia a unas 230 familias en Ciudad del Este y otros sectores afectados.

Las precipitaciones en las cuencas que alimentan al Paraná y las decisiones operativas de las represas forman parte del escenario hidrológico regional. Sin embargo, no corresponde atribuir la crecida en La Paz exclusivamente a la apertura de compuertas de Itaipú: la evolución del río responde a múltiples factores y requiere analizar los informes hidrológicos actualizados.

En ese contexto, las versiones sobre familias que podrían pasar Navidad fuera de sus hogares reflejan la preocupación existente en sectores afectados, aunque no se encontró una confirmación oficial específica que permita asegurar ese escenario para todas las localidades mencionadas.

La expectativa de los paceños: que no llueva en exceso

El temor a una repetición de 2016 no significa que una nueva inundación de esa magnitud sea inevitable. Las condiciones meteorológicas pueden cambiar, los niveles del río evolucionan y las medidas preventivas pueden reducir los riesgos.

Zona ribereña en la popular «Bajada de la Cruz»

Pero la experiencia dejó una enseñanza difícil de olvidar. Cuando el río está alto y cae en pocas horas una cantidad excepcional de lluvia, el margen de reacción se reduce drásticamente.

Por eso, mientras se sigue de cerca la evolución del Paraná, la atención también está puesta en el cielo. En una ciudad costera como La Paz, donde los arroyos forman parte del entramado urbano, evitar que coincidan una gran crecida y precipitaciones extraordinarias puede ser determinante para impedir que se repita una tragedia que todavía permanece en la memoria de sus habitantes.

La prioridad, en estas horas, es la prevención, la información oficial y la protección de las familias que viven en las zonas más expuestas.

Números de emergencia con atención las 24 hora:

0800 444 5585: Línea gratuita

101: Policía

(343) 3001364/(343) 5318215: Bomberos

106/(3437) 422215: Prefectura

107: Hospital

(3437) 424154: Gendarmería

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *