El expresidente encabezó en Jujuy un nuevo encuentro de la gira “Próximo Paso”, con dirigentes del NOA y conversaciones abiertas con La Libertad Avanza. Sin embargo, la escasa presencia en el acto volvió a poner en discusión la capacidad del PRO para reconstruir una estructura propia de cara a 2027.

Mauricio Macri volvió a la escena política con un encuentro partidario en Jujuy que pretendía formar parte del proceso de reorganización territorial del PRO rumbo a las elecciones de 2027.
La actividad se realizó en el Hotel Altos de la Viña y reunió a dirigentes del partido de distintas provincias del NOA. El expresidente también mantuvo una reunión institucional con el gobernador jujeño Carlos Sadir, en un gesto que mostró la búsqueda del PRO por conservar presencia territorial y vínculos políticos propios mientras mantiene conversaciones con La Libertad Avanza.
Pero la convocatoria del encuentro terminó convirtiéndose en uno de los principales datos políticos de la jornada.
Según informó La Política Online, la asistencia fue considerablemente menor a la esperada y el encuentro estuvo lejos de mostrar el “músculo político regional” que el macrismo buscaba exhibir. Dentro del PRO, algunas voces atribuyeron la baja convocatoria a la organización encabezada por Fernando de Andreis. El propio medio señaló que se trataba de un encuentro de carácter regional.
Una gira para reconstruir al PRO
La visita de Macri a Jujuy forma parte de la recorrida nacional denominada “Próximo Paso”, con la que el PRO intenta fortalecer su estructura partidaria en distintos puntos del país.
La estrategia adquiere especial relevancia frente al escenario abierto para 2027. El partido mantiene conversaciones con La Libertad Avanza para avanzar en eventuales acuerdos electorales, aunque desde el PRO reconocen que todavía existen diferencias sobre las condiciones de esos entendimientos.
Macri, además, había mantenido un bajo perfil político durante los meses anteriores. Su regreso público se produce en un momento en que el PRO busca definir qué lugar ocupará frente al gobierno de Javier Milei y cómo preservar su identidad política dentro de un eventual armado común.
Jujuy como escenario de una disputa mayor
El encuentro también tuvo una dimensión provincial. El PRO forma parte del frente que gobierna Jujuy y dirigentes locales expresaron públicamente su respaldo a una eventual continuidad de Carlos Sadir.
El diputado provincial del PRO Luciano Angelini señaló que el partido acompañará una posible candidatura de Sadir, aunque aclaró que todavía deben definirse las candidaturas para las distintas categorías electorales.
La presencia de Macri y su reunión con el gobernador buscaron, en ese sentido, reforzar un vínculo que tiene antecedentes desde los años de Cambiemos.
Pero el episodio dejó también una señal sobre el desafío que enfrenta el expresidente: reconstruir una estructura partidaria que tenga capacidad territorial propia en un escenario donde buena parte de sus dirigentes analiza acuerdos con el oficialismo nacional.
El problema de fondo: identidad y territorio
La baja convocatoria señalada por LPO no constituye por sí sola una medida de la estructura política de todo el PRO, pero sí aporta un elemento al debate interno que atraviesa al partido.
Macri intenta mantener al PRO como un espacio con identidad propia mientras negocia con el gobierno libertario. En paralelo, algunos dirigentes buscan acuerdos electorales y otros sectores procuran preservar mayores niveles de autonomía.
El desafío hacia 2027 no pasa solamente por definir candidaturas. También implica determinar cuánto territorio conserva el PRO, qué dirigentes puede movilizar y qué lugar pretende ocupar dentro del nuevo mapa opositor al peronismo y de las fuerzas que acompañan al gobierno de Milei.
En Jujuy, el intento de mostrar una estructura regional terminó dejando una imagen más incómoda: la necesidad de reconstruir desde abajo un partido que durante años tuvo una fuerte presencia nacional y que ahora debe redefinir su identidad, su estrategia y su relación con La Libertad Avanza.