Una encuesta de la Universidad de San Andrés ubica en el 36% el respaldo al Gobierno nacional, mientras que la desaprobación alcanza el 60%. El escenario vuelve a poner en discusión el desgaste político del oficialismo y sus perspectivas electorales de cara a 2027.

La aprobación de la gestión de Javier Milei se ubica en niveles similares a los que tenía Mauricio Macri en una etapa equivalente de su mandato. Así lo refleja una encuesta de la Universidad de San Andrés (UdeSA), que muestra un respaldo del 36% al Gobierno nacional, frente a un 60% de desaprobación.
Los números exponen una realidad que el oficialismo no puede desconocer. Aunque el Gobierno mantiene un núcleo de apoyo importante, seis de cada diez consultados desaprueban su desempeño, en un contexto atravesado por las dificultades económicas y el malestar de amplios sectores de la sociedad.
El relevamiento también muestra que la evaluación de la marcha general del país continúa siendo mayoritariamente negativa. El 67% de las personas encuestadas manifestó insatisfacción con el rumbo nacional, mientras que apenas el 30% expresó una valoración positiva.
Un espejo incómodo para el oficialismo
La comparación con Macri introduce un antecedente político relevante. El expresidente de Cambiemos también atravesó una etapa de su gestión con niveles de aprobación semejantes, antes de que el deterioro económico y las dificultades de su programa de gobierno condicionaran el desenlace de su experiencia presidencial.
Sin embargo, la coincidencia estadística no implica que ambos gobiernos vayan a recorrer necesariamente el mismo camino. Las condiciones económicas, las alianzas políticas y las expectativas sociales son diferentes. El dato funciona, de todos modos, como una señal de advertencia para una administración que hizo de la transformación económica y del combate contra la denominada casta sus principales banderas.
La encuesta también deja en evidencia diferencias entre los sectores sociales. El respaldo al Gobierno es menor entre las personas de ingresos más bajos, mientras que conserva niveles superiores entre quienes votaron a Milei en 2023 y parte del electorado que acompañó a Patricia Bullrich.
La disputa por 2027 ya está en el horizonte
En el plano electoral, el escenario aparece abierto. La disputa entre La Libertad Avanza y el peronismo comienza a ocupar un lugar central en las proyecciones hacia 2027, en medio de una sociedad que todavía no termina de definir sus expectativas sobre el rumbo político y económico del país.
Para el oficialismo, sostener su base electoral será tan importante como recuperar la confianza de quienes hoy cuestionan su gestión. La estabilidad de los indicadores de aprobación no necesariamente representa una recuperación política, especialmente cuando la desaprobación continúa por encima del respaldo.
El desafío de Milei consiste en demostrar que el costo social de su programa económico puede traducirse en mejoras concretas para la población. De lo contrario, la comparación con el macrismo podría dejar de ser una simple coincidencia en las encuestas para convertirse en una referencia cada vez más incómoda para el Gobierno.
Fuente: La Política Online, sobre la base de una encuesta de la Universidad de San Andrés (UdeSA).