En el Día de San Cayetano, la oposición concordiense apeló al humor y la ironía para cuestionar las políticas del intendente Francisco Azcué y el escenario laboral de la ciudad. Mientras la provincia busca aliviar los costos que afectan a la industria maderera, en Concordia crece la preocupación por la pérdida de puestos de trabajo y el deterioro de la actividad económica.

Por Politica con Vos
8 de agosto de 2026
El Día de San Cayetano, patrono del Trabajo, ofreció este viernes una particular oportunidad para que la oposición en Concordia volviera a poner en discusión uno de los problemas que más preocupa en la ciudad: la falta de empleo y el deterioro de la actividad económica.
Con humor, ironía y una buena dosis de sarcasmo político, dirigentes y militantes opositores vincularon la fecha religiosa con la gestión del intendente Francisco Azcué a quien lo representaron como San La Muerte, preguntándose ¿qué tendría para festejar San Cayetano en una ciudad donde el trabajo parece convertirse cada vez más en un bien escaso?
Unos pasan la motosierra y otros la guadaña
La chicana política encontró terreno fértil en una fecha que, precisamente, tiene al empleo como eje. La figura del santo quedó así asociada, en los mensajes opositores, a una realidad que consideran contradictoria con las políticas implementadas por el municipio.

“San Cayetano debe estar buscando trabajo”
La ironía fue utilizada como herramienta para expresar una crítica política más profunda. En lugar de discursos encendidos, la oposición eligió el humor para señalar que el santo del trabajo tendría dificultades para encontrar motivos de celebración en Concordia.
Detrás de la humorada aparece una preocupación concreta: el mercado laboral local atraviesa un escenario complejo, mientras distintos sectores productivos y comerciales advierten sobre la caída del consumo, el aumento de los costos y la dificultad para sostener los niveles de empleo.
Para los sectores opositores, la administración de Azcué no estaría logrando revertir esa tendencia y, por el contrario, sus políticas económicas y laborales son señaladas como parte de un modelo que no genera las condiciones necesarias para recuperar puestos de trabajo.
La discusión trasciende Concordia
El debate también se inscribe en un escenario provincial y nacional marcado por las dificultades que atraviesan las actividades productivas.
Una muestra de ello es el reciente encuentro encabezado por el gobernador Rogelio Frigerio con representantes de la cadena maderera entrerriana. Allí se analizó el fuerte impacto que tiene el costo de la energía eléctrica sobre los aserraderos y otras industrias vinculadas al sector foresto-industrial.
La Provincia anunció que gestionará ante Nación un esquema que permita morigerar ese impacto, luego de que empresarios madereros advirtieran sobre el incremento de los costos energéticos registrado durante los últimos meses.
El planteo vuelve a poner sobre la mesa aquel principio que asegura que sin actividad económica no hay empleo para sostener. Y es justamente allí donde la oposición concordiense busca instalar su crítica a la gestión municipal. Qué Azcué no solo se ocupe en generar trabajo, si no también, que deje de despedir empleados en el municipio.
Del humor a una discusión de fondo
Más allá de la efectividad de la chicana política, lo que surgió el Día de San Cayetano es el interrogante sobre ¿qué políticas concretas está llevando adelante Francisco Azcué para generar empleo en Concordia?
La pregunta adquiere especial relevancia en una ciudad que durante que vuelve a figurar entre las localidades con mayores dificultades socioeconómicas del país y que necesita de la generación de actividad privada, inversión y políticas públicas capaces de ampliar las oportunidades laborales.
El humor puede ser una herramienta eficaz para hacer visible un problema. Pero detrás del meme, la ocurrencia o la ironía de turno existe una realidad mucho más seria. Cada puesto de trabajo que se pierde representa una familia que ve deteriorarse sus ingresos y sus expectativas de futuro.
Por eso, en el Día de San Cayetano, la oposición eligió exponer una situación que considera dramática. La frase podrá tal vez, provocar una sonrisa, pero deja flotando una pregunta política que seguramente seguirá presente en Concordia: si San Cayetano es el Patrono del Trabajo, ¿qué políticas hacen falta para que el trabajo vuelva a ser una realidad y no solamente una invocación?